Goldman Sachs modificó su escenario para la política monetaria de Estados Unidos y ahora proyectó que la Reserva Federal (Fed) volverá a subir las tasas de interés en 25 puntos básicos durante su reunión de octubre.
De concretarse, sería el segundo incremento consecutivo y ubicaría al banco de inversión entre las primeras grandes entidades de Wall Street en anticipar una continuidad del ciclo de endurecimiento monetario.
El cambio supone un giro respecto de la previsión anterior de Goldman Sachs, que consideraba que el aumento de 25 puntos básicos dispuesto en septiembre había marcado el techo del actual ciclo de ajuste de la Fed.
La nueva lectura se produjo después de que la Reserva Federal difundiera sus proyecciones actualizadas sobre las tasas de interés que, según Goldman Sachs, mostrarían que una amplia mayoría de los funcionarios del organismo contempla al menos un incremento adicional durante este año.
En ese contexto, el banco de inversión de referencia en Wall Street pasó a considerar como escenario base la posibilidad de dos subas de tasas durante 2026.
¿Qué pasará en octubre con la Fed?
El mercado comenzó a concentrar su atención en la reunión de octubre como la próxima fecha clave para la política monetaria estadounidense.
Desde el banco señalaron que, de acuerdo con las últimas señales transmitidas por los integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), un nuevo ajuste contribuiría a acelerar el retorno de la inflación hacia el objetivo del 2% establecido por la Reserva Federal.
Según la herramienta FedWatch de CME Group, el mercado asigna actualmente alrededor de un 50% de probabilidad a una nueva suba de 25 puntos básicos en octubre, una estimación que aumentó de manera significativa después de las señales más restrictivas emitidas por los funcionarios de la Fed.
La Fed volvería a subir las tasas
La Reserva Federal elevó ayer su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos y la ubicó en un rango de entre 3,75% y 4,00%, por lo que la decisión puso fin a la pausa que el organismo mantenía desde julio de 2023 y respondió a la evaluación de las condiciones macroeconómicas y de la evolución de la inflación.
Para Goldman Sachs, la reunión tuvo un tono más restrictivo de lo que esperaba el mercado, ya que la entidad destacó, entre otros factores, las nuevas proyecciones de tasas de los funcionarios de la Fed, la revisión al alza de la estimación de la tasa de interés neutral y las declaraciones de su presidente, Kevin Warsh.
Según la interpretación de Goldman Sachs, Warsh remarcó que el movimiento tuvo como objetivo "eliminar una dosis de estímulo", una señal que el mercado interpretó como compatible con la posibilidad de nuevos ajustes en los próximos meses.
Con su nueva previsión, Goldman Sachs se sumó al grupo de las entidades que contemplan una continuidad del endurecimiento monetario durante 2026.
Por su parte, el Bank of America Global Research mantuvo una proyección todavía más extensa del ciclo de ajustes, ya que la entidad anticipó incrementos de las tasas tanto en octubre como en diciembre.
La diferencia entre ambas previsiones reflejó el grado de incertidumbre que persiste sobre la trayectoria de la política monetaria estadounidense, en un escenario en el que la Fed busca equilibrar la evolución de la inflación con el desempeño de la actividad económica y el mercado laboral.
La atención de los mercados no estará concentrada únicamente en Estados Unidos, ya que los inversores también seguirán las próximas decisiones de política monetaria de otros grandes bancos centrales.
El Banco de Inglaterra dará a conocer su decisión este jueves, mientras que el Banco de Japón comunicará la suya el viernes, y ambas definiciones serán observadas por los mercados en busca de nuevas señales sobre la dirección de las tasas de interés a nivel global.