El caso, considerado uno de los mayores hurtos de criptomonedas en la historia de EE.UU., lo enfrenta a una pena máxima de 20 años de prisión
16.09.2026 • 14:15hs • Fraudes 4.0
Fraudes 4.0
Se hizo pasar por Google para robar millones en Bitcoin y ahora podría ir preso 20 años
Malone Lam, un joven singapurense de 22 años, se declaró culpable en los Estados Unidos por liderar una operación de ingeniería social que robó más de 4.100 unidades de Bitcoin (BTC)—valuados en unos u$s240 millones— a un inversor de Washington.
El caso, considerado uno de los mayores hurtos de criptomonedas en la historia del país, lo enfrenta a una pena máxima de 20 años de prisión bajo la ley RICO.
Joven de 22 años se declara culpable por uno de los mayores robos de Bitcoin
La operación se remonta a agosto de 2024, cuando Lam y sus cómplices se hicieron pasar por representantes de Google y de la exchange Gemini, empresa fundada por los gemelos Winklevoss.
Mediante llamadas fraudulentas y mensajes de urgencia, convencieron a la víctima de que sus cuentas estaban comprometidas y lograron acceso a su Google Drive y códigos de seguridad.
Con esa información, sustrajeron más de 4.100 BTC, cuyo valor superaba los u$s240 millones en ese momento.
Nacido en Singapur y residente en Miami, Lam abandonó la escuela en octavo grado y se convirtió en organizador de una red internacional de jóvenes que operaba desde 2023.
Malone Lam, el joven singapurense, declarado culpable por robar millones en Bitcoin haciéndose pasar por Google y Gemini
El grupo se conectaba a través de plataformas de videojuegos y redes sociales, y utilizaba técnicas de manipulación psicológica para acceder a billeteras digitales. Lam fue arrestado en septiembre de 2025 en una vivienda alquilada en Florida, tras una exhaustiva investigación del FBI.
Los fiscales detallaron que Lam utilizó parte de los fondos robados para comprar más de 30 automóviles de lujo, relojes valuados en millones de dólares, alquilar mansiones en Miami y gastar sumas exorbitantes en clubes nocturnos.
En una sola noche en Los Ángeles, llegó a gastar u$s569.000. También se registraron gastos en jets privados, bolsos de diseñador y fiestas con seguridad privada, cotizados entre u$s100.000 y u$s3,8 millones.
Lam se declaró culpable de un cargo federal de conspiración bajo la Ley de Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado (RICO).
La jueza Colleen Kollar-Kotelly aceptó la declaración y fijó una audiencia de seguimiento para diciembre de 2026.
El Departamento de Justicia destacó que se trata del primer caso de robo de Bitcoin procesado bajo RICO, algo que marca un precedente en la persecución de delitos vinculados a criptomonedas.
El caso Lam expone la vulnerabilidad de los inversores frente a ataques de ingeniería social, que no dependen de vulnerar la infraestructura de los exchanges ni la red de Bitcoin, sino de manipular directamente a los custodios de las claves.
Los mayores hurtos en la historia reciente del ecosistema cripto
Otro de los mayores hurtos de criptomonedas cometidos por individuos en la historia del sector incluye también un caso reciente como el del ataque a Liquid Network, una red vinculada a Blockstream, donde un hacker sustrajo 4.000 BTC valuados en u$s340 millones.
Aunque posteriormente devolvió la mayor parte de los fondos, aún retuvo unos 600 BTC, valuados en u$s47 millones.
La identidad del atacante nunca fue confirmada, pero el episodio figura entre los mayores hurtos individuales registrados en el ecosistema.
Entre otros casos relevantes se destacan:
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En agosto de 2024, una red de jóvenes en Estados Unidos engañó a un inversionista y le robó más de u$s240 millones en bitcoins, derrochando luego el dinero en autos de lujo, mansiones y clubes nocturnos. Este caso está vinculado al mismo grupo de Lam y sus cómplices
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En 2021, el ataque a Poly Network fue ejecutado por un hacker individual conocido como Mr. White Hat, quien robó u$s611 millones
Los mayores hurtos de criptomonedas realizados por individuos se caracterizan por el uso de ingeniería social, explotación de vulnerabilidades y manipulación psicológica, más que por ataques masivos a infraestructuras.