Willy Woo descubrió una anomalía de Bitcoin que hacía casi dos décadas que no se daba

Según la interpretación del analista, el último mínimo de BTC podría haberse formado mediante compras escalonadas y no a través de una acumulación masiva
Por iProUP
Economía Digital
14.09.2026 • 14:15hs • Economía Digital

Puntos importantes

Willy Woo detectó señal inédita en HODL Waves de Bitcoin: acumulación lenta, sin picos habituales en mínimos.

Sugiere que una "ballena" o grupo reducido compró BTC de forma progresiva, diferente a ciclos anteriores.

La anomalía agrega incertidumbre a un mercado presionado por factores macroeconómicos y vencimientos de opciones.

Bitcoin (BTC) presenta una señal en cadena que no había aparecido en casi dos décadas de registros disponibles, según el analista Willy Woo.

La anomalía fue detectada en las denominadas HODL Waves, una métrica que clasifica las monedas de acuerdo con el tiempo transcurrido desde su último movimiento.

El dato llamó la atención porque los mínimos de los ciclos anteriores de Bitcoin (BTC) suelen estar acompañados por una intensa actividad de acumulación.

Cuando una gran cantidad de inversores compra BTC durante un periodo relativamente corto, las bandas correspondientes a las monedas de reciente movimiento suelen mostrar picos claramente visibles.

Para Woo, el comportamiento podría indicar que el mínimo reciente se construyó mediante una acumulación mucho más lenta.

En una publicación del 11 de septiembre, el analista planteó incluso la posibilidad de que la compra haya sido realizada por una sola gran ballena o por un grupo muy reducido de participantes.

De todos modos, esta observación no permitió identificar quién compró BTC ni constituye una prueba definitiva de que una única entidad haya intervenido en el mercado.

¿Qué pasó con Bitcoin?

Las HODL Waves dividen la oferta circulante de Bitcoin en diferentes grupos según la antigüedad de las monedas desde su último movimiento.

Las bandas más jóvenes representan BTC que cambiaron de manos recientemente, mientras que las monedas que permanecen inactivas pasan progresivamente hacia segmentos de mayor antigüedad.

La herramienta permite observar de manera indirecta cómo evoluciona la actividad sobre la oferta, ya que cuando los inversores compran y mantienen sus BTC, las monedas abandonan las bandas más jóvenes y, con el paso del tiempo, se desplazan hacia categorías de mayor antigüedad.

De esta forma, si posteriormente vuelven a gastarse, regresan a los segmentos asociados con movimientos recientes, por eso, los cambios en la distribución de las bandas pueden ofrecer pistas sobre los procesos de acumulación y distribución que atraviesa el mercado.

En ciclos anteriores, una compra generalizada cerca de los mínimos habría dejado una huella más evidente en las bandas de corto plazo, y por eso la particularidad de la situación actual es que esa concentración no parece haberse producido con la misma magnitud.

¿Una ballena de BTC detrás del mínimo?

La hipótesis más llamativa es que un inversor con una posición considerable, o un grupo reducido de grandes compradores, haya acumulado Bitcoin de manera progresiva.

Una estrategia de compras escalonadas podría permitir adquirir grandes cantidades de BTC durante un periodo prolongado sin generar los picos inmediatos que normalmente aparecen cuando miles o millones de monedas cambian de manos en un corto plazo.

Sin embargo, la ausencia de un pico pronunciado no demuestra que una sola ballena haya comprado el mínimo, por lo que crecen las dudas sobre el verdadero motivo.

El mismo patrón podría explicarse por una participación concentrada en pocos grandes inversores, por estructuras de custodia que dificultan la interpretación de los movimientos en cadena o por otras formas de exposición al activo que no implican necesariamente transferencias visibles entre direcciones individuales.

Además, el mercado de Bitcoin actual es muy diferente al de los primeros años de la criptomoneda, debido a la expansión de los fondos cotizados en bolsa, la custodia institucional y los mercados de derivados modificaron la forma en que los inversores pueden obtener exposición a BTC.

Como consecuencia, la actividad económica vinculada a Bitcoin no siempre tiene una correspondencia directa con los movimientos que pueden observarse en la cadena. Por eso, la señal detectada por Woo debe interpretarse como una pista sobre la distribución temporal de la demanda, y no como una identificación comprobada de los compradores.

Por qué Bitcoin continúa bajo presión

La anomalía aparece en un momento particularmente delicado para Bitcoin, ya que el precio cayó por debajo de los u$s77.000 durante la jornada del jueves y, aunque posteriormente recuperó parte del terreno perdido, el mercado continúa condicionado por las expectativas sobre las condiciones monetarias y la liquidez.

A la presión macroeconómica se suma un vencimiento relevante de derivados previsto para el viernes, que según datos de Coinbase Markets, aproximadamente u$s2.510 millones en opciones de Bitcoin y Ethereum debían expirar, con Bitcoin concentrando la mayor parte del volumen.

Los vencimientos pueden incrementar la volatilidad cuando los operadores ajustan coberturas, cierran posiciones o modifican sus estrategias antes de la fecha límite.

Sin embargo, el tamaño de un vencimiento no permite anticipar por sí solo si el efecto será alcista o bajista, ya que el resultado depende de cómo estén distribuidas las posiciones y de las decisiones que tomen los participantes.

En este escenario, la anomalía de las HODL Waves sumó una nueva variable a un mercado que ya enfrenta presión macroeconómica y movimientos importantes en derivados.

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