Puntos importantes
Los inversores redujeron nuevamente su exposición a los fondos cotizados en bolsa (ETF) de Bitcoin al contado en los Estados Unidos.
Este jueves 10 de septiembre estos productos registraron unos u$s120,24 millones en salidas netas, según los datos incluidos en el reporte de flujos.
Sin embargo, el movimiento no estuvo acompañado por una salida generalizada de los productos de inversión en criptomonedas, ya que mientras Bitcoin (BTC) enfrentó reembolsos, los ETF vinculados con Ether, XRP y Solana captaron capital durante la misma jornada.
Este comportamiento planteó un escenario de mayor selectividad entre los inversores: si bien los datos son compatibles con una rotación parcial desde BTC hacia otros activos digitales, una sola jornada de flujos no alcanza para confirmar un cambio estructural de tendencia.
Cuáles fueron los ETF que sufrieron las mayores salidas
El ETF ARKB, gestionado conjuntamente por Ark y 21Shares, encabezó las salidas de los productos de BTC, con unos u$s77,98 millones de reembolsos.
GBTC, de Grayscale, tuvo u$s27,22 millones, mientras que IBIT, de BlackRock, contó con salidas por unos u$s19,53 millones.
Los movimientos de estos tres fondos concentraron buena parte de la presión vendedora registrada durante la sesión.
MSBT, de Morgan Stanley, –en cambio– recibió u$s4,49 millones, aunque esta entrada fue insuficiente para compensar las salidas de los fondos de mayor tamaño.
El volumen negociado en los ETF de Bitcoin alcanzó los u$s2.050 millones, mientras que sus activos netos finalizaron en torno a u$s99.330 millones.
Este dato reflejó la magnitud que alcanzó este segmento dentro de la infraestructura financiera regulada utilizada para obtener exposición institucional a BTC.
Qué ocurrió con los ETF estadounidenses de contado y qué pasó con Ether
Los ETF estadounidenses de contado se recuperaron hacia el punto de equilibrio después de una caída de aproximadamente u$s18.000 millones, según los datos de Glassnode citados en el reporte.
Ese comportamiento puso el foco sobre la base de costos institucional como una posible zona de resistencia, ya que se trata de una referencia seguida por el mercado y no de una evidencia de que ese nivel haya provocado directamente las salidas de los ETF.
En cambio, los ETF de Ether registraron unos u$s34,75 millones en entradas netas. El mayor flujo correspondió a ETHB, el ETF de Ether con staking de BlackRock, que recibió u$s22,94 millones. ETHA, también de BlackRock, sumó otros u$s9,71 millones, mientras que TETH, de 21Shares, captó u$s2,10 millones.
El segmento no registró salidas relevantes entre los fondos mencionados en el reporte, lo que permitió que el balance agregado terminara claramente en terreno positivo. El volumen negociado en los ETF de Ether fue de u$s852,09 millones, con activos netos por aproximadamente u$s15.690 millones.
La diferencia con BTC puede interpretarse como una señal de diversificación dentro del universo de productos cotizados de criptomonedas, aunque en particular, el interés por ETHB también incorporó el atractivo de una estructura vinculada con el staking.
Sin embargo, los flujos no permiten determinar por sí solos cuáles fueron las motivaciones de los inversores ni si la demanda representa un cambio permanente en la asignación de capital.
A que se debe la fortaleza de XRP y Solana
Por otro lado, los ETF de XRP registraron u$s12,29 millones en entradas netas durante la jornada, mientras que el fondo de XRP de Bitwise concentró u$s9,30 millones.
GXRP, de Grayscale, recibió u$s2,98 millones, y el volumen negociado en estos productos alcanzó los u$s23,58 millones y sus activos netos finalizaron en aproximadamente u$s1.510 millones.
En una perspectiva más amplia, el reporte indicó que los ETF de XRP acumularon u$s185 millones de entradas netas durante los últimos 30 días.
Esta cifra demostró un poco el interés por estos productos, aunque tampoco permite anticipar por sí misma la evolución futura del precio de XRP.
Los ETF de Solana –por su parte– registraron u$s11.73 millones de entradas netas, con BSOL, de Bitwise, que recibió u$s11.18 millones, mientras que MSOL, de Morgan Stanley, sumó aproximadamente u$s558.150, mientras que los activos netos del conjunto terminaron en torno a u$s1.440 millones.
El contraste entre estos flujos y los registrados por Bitcoin reforzó la idea de un mercado en el que los inversores están diferenciando cada vez más entre activos y productos, en lugar de aumentar o reducir su exposición a las criptomonedas de manera uniforme.