Puntos importantes
El Banco Central de Brasil forzó a tres de los principales exchanges cripto del país, Digitra, Coinext y Bitso, a reconfigurar sus operaciones en cuestión de días, en el marco de un nuevo régimen que exige autorización formal como prestadora de servicios de activos virtuales antes de fin de octubre para poder seguir funcionando.
El movimiento se da en paralelo a otra tendencia que atraviesa al mercado brasileño: mientras las plataformas nativas de criptomonedas ajustan su operación para cumplir con las nuevas reglas, los bancos tradicionales del país amplían su oferta vinculada a los activos digitales, atraídos por un marco que, aunque eleva las exigencias de control y transparencia, también ordena las condiciones para competir.
Digitra y Coinext dejan de operar el trading en Brasil
Digitra resolvió no pedir la autorización como prestadora de servicios de activos virtuales ante el Banco Central y cerró el trading el 8 de septiembre.
Los retiros de criptomonedas hacia una billetera propia u otra plataforma quedan habilitados hasta el 21 de septiembre. A partir del 22, los saldos no retirados entran en liquidación forzada y se convierten automáticamente en reales para los clientes brasileños y en USDT para los extranjeros, a precio de mercado y sin que el usuario elija el momento de la conversión. La empresa recomienda migrar de forma voluntaria a Foxbit, aunque aclara que no existe un traspaso automático de cuentas.
Coinext, por su parte, no alcanzó el capital mínimo regulatorio requerido para tramitar su autorización y anunció el cierre ordenado de la plataforma.
Desde el 3 de septiembre no admite altas ni depósitos nuevos, aunque el trading continúa habilitado hasta el 15 de octubre y las solicitudes de retiro de criptomonedas hasta el 20 de octubre.
La compañía remarcó que no se trata de una quiebra, sino del cese de la actividad de intermediación de activos virtuales, mientras sigue operativa para devolver saldos y procesar retiros en reales.
Bitso deriva su negocio minorista a Mercado Bitcoin
Bitso también reacomodó su estructura en Brasil. Según reportó Valor Econômico el 1 de septiembre, la compañía alcanzó un acuerdo comercial, sin participación societaria, con el exchange Mercado Bitcoin, mediante el cual los clientes minoristas de Bitso pasan a operar en esa plataforma.
Bitso conserva únicamente el negocio institucional en el país. El medio ubicó el movimiento dentro del mismo calendario regulatorio, con el 30 de octubre como fecha límite para que las plataformas hayan presentado formalmente su pedido de autorización.
Qué exige el nuevo régimen del Banco Central
El eje regulatorio es la Ley de Criptoactivos, vigente desde 2023, que designó al Banco Central como principal autoridad para regular, autorizar y supervisar el mercado de activos virtuales y a las empresas que prestan esos servicios.
Sobre esa base, la autoridad monetaria calcula el capital mínimo exigido a cada plataforma según las actividades que desarrolle, ya sea intermediación, custodia u otros servicios, lo que explica por qué algunos exchanges no logran cumplir el umbral mientras otros sí lo alcanzan.
El 2 de septiembre, además, la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado brasileño aprobó un sustitutivo al proyecto de ley 1.536/2023, que obliga a las prestadoras a segregar el patrimonio de los clientes del de la empresa y fija requisitos de capital y prevención de lavado de activos. El texto todavía no es ley, pero refuerza por vía legislativa el mismo objetivo de protección al inversor que el Banco Central ya impulsa por vía administrativa.
Las tres salidas del segmento minorista muestran que el sector cripto brasileño ya no puede operar sin autorización formal, un estándar que se replica con matices en otros países de la región.
Bitso y Mercado Bitcoin presentaron el traspaso como una alianza estratégica de pagos y no como una consecuencia directa de las nuevas exigencias del Banco Central, aunque la migración de clientes coincide con el mismo calendario regulatorio que empuja al resto del sector.
La medida alcanza únicamente a los clientes que Bitso tiene registrados en Brasil. La empresa opera con estructuras separadas por país y mantiene su negocio en la Argentina, donde, según su propio informe Panorama Cripto en América Latina 2026, el país ocupa el segundo lugar regional por volumen de transacciones cripto.
Eso incluye la función que permite a los usuarios de la app argentina pagar con Pix en comercios brasileños, un servicio cada vez más usado entre los más de dos millones de turistas argentinos que viajan cada año a Brasil. Al tratarse de clientes de Bitso Argentina y no de Bitso Brasil, la migración hacia Mercado Bitcoin no debería alterar ese uso.
Para los usuarios brasileños de Digitra, Coinext y Bitso, la recomendación inmediata pasa por revisar los plazos de cada plataforma y no asumir que todas las salidas del mercado siguen el mismo procedimiento:
Digitra y Coinext difieren en fechas límite y en el destino de los fondos no retirados, mientras que los clientes de Bitso en Brasil migran de forma directa hacia Mercado Bitcoin a partir de octubre.