Los bancos de América Latina ya superan a Europa en la construcción de equipos cripto

El ejecutivo analiza el avance de los activos digitales no solo entre los usuarios de la región, sino también entre las instituciones financieras
Economía Digital
28.08.2026 • 17:15hs • Economía Digital

Puntos importantes

Bancos de América Latina como Bradesco e Itaú lideran el sector cripto con equipos de hasta 50 personas, superando en escala a entidades europeas.

Brasil alcanzó un volumen de u$s6.900 millones en transacciones cripto durante el primer trimestre de 2026, donde las stablecoins dominan el 98%.

La alta adopción de activos digitales en Argentina y Brasil obliga a los bancos a profesionalizar sus equipos de custodia ante la migración masiva.

En un viaje a Brasil en marzo, mantuve conversaciones con ejecutivos de toda la región y descubrí que algunos de los bancos e instituciones más grandes, como Bradesco, Itaú y BTG, ya tienen equipos cripto de entre 20 y 50 personas, una escala que me sorprendió al compararla con lo que están construyendo los bancos en Europa: equipos mayores y más avanzados que los que recién se están formando en Zúrich, Fráncfort o Madrid.

Pero hay varias razones que explican por qué América Latina avanzó con mayor urgencia. En Europa los proyectos recién están comenzando y somos muy adversos al riesgo: los bancos esperaron a que el proceso regulatorio quedara resuelto antes de moverse. Además, enviar dinero a través de una frontera rara vez resulta costoso o lento, por lo que los bancos sintieron poca presión por buscar un riel más rápido o más económico.

En Brasil y Argentina, la situación fue distinta durante años. Enviar valor al exterior, o recibirlo de familiares que trabajan afuera, tuvo un costo real y persistente, y hasta hace poco no existía una alternativa seria a los rieles tradicionales que cobran por ese servicio.

Eso está cambiando rápidamente: ahora hay nuevas alternativas y los números lo reflejan. El Banco Central de Brasil registró u$s6.900 millones en volumen de transacciones cripto durante el primer trimestre de 2026, más del doble que en el mismo período del año anterior, y las stablecoins representaron el 98% de esa cifra. Las declaraciones ante la autoridad impositiva, que se remontan a 2019, muestran que las stablecoins pasaron de representar el 3,5% a representar hoy el 80% de todo el volumen cripto declarado en el país, y la gran mayoría de ese volumen circula a través de tokens vinculados al dólar que funcionan, en la práctica, como una forma más económica de mantener y mover dólares.

Argentina cuenta una historia relacionada, pero con aristas más marcadas. Chainalysis ubica al país como el segundo mercado cripto más grande de América Latina por volumen de transacciones, y distintas encuestas sitúan la adopción cripto allí entre el 15% y el 20% de la población, entre las tasas más altas registradas en el mundo.

Años de inflación llevaron a hogares y empresas a volcarse hacia stablecoins vinculadas al dólar para preservar valor, y esos mismos tokens se convirtieron en una forma práctica de enviar y recibir remesas a una fracción de lo que cobran los bancos o los operadores de transferencias de dinero.

El comportamiento de los clientes impulsó este cambio más que la estrategia de los bancos. Las empresas empezaron a pagarles a sus proveedores en el exterior con stablecoins por su cuenta, y las familias empezaron a recibir remesas de la misma manera. Una vez que eso alcanzó una escala significativa, los bancos se enfrentaron a la disyuntiva de construir la capacidad interna para atender esa demanda o ver cómo una porción creciente de los ingresos por transacciones migraba hacia plataformas que nunca necesitaron una licencia bancaria para operar.

Esa disyuntiva explica el tamaño de los equipos con los que me sigo encontrando. Construir ese tipo de equipo requiere experiencia en custodia, personal de compliance que entienda un marco regulatorio en constante movimiento, e ingenieros capaces de integrar los rieles blockchain con sistemas bancarios construidos hace décadas. Los bancos que destinan 20 personas o más a ese trabajo lo están tratando como infraestructura central.

Los reguladores de la región se están moviendo para no quedar atrás, aunque el proceso luce distinto del marco único de Europa. El regulador de valores de Argentina exige que los proveedores de activos virtuales se registren desde 2024, y este año fue más allá al reconocer las tenencias de bitcoin, ether y stablecoins como parte del patrimonio neto de un inversor a los fines de su acreditación. El banco central está redactando normas que permitirían a los bancos operar directamente en cripto, un paso que formalizaría lo que varias instituciones ya vienen preparando puertas adentro.

Brasil adoptó un enfoque por capas, anclado en la Ley de Activos Virtuales de 2022 y desarrollado a través de sucesivas resoluciones del banco central y normas de reporte impositivo. Un marco más integral, aprobado en 2025, comenzó a entrar en vigencia en 2026 y busca consolidar todas estas piezas en una estructura regulatoria más completa. En conjunto, ambos países muestran a una región que está escribiendo sus propias reglas mientras la adopción ya está en marcha, en lugar de esperar a tener un marco terminado antes de empezar.

Para los bancos que están evaluando cuánto invertir en esta capacidad, el tamaño de los equipos que ya se puede observar en Brasil ofrece un punto de referencia útil. Esperar para construir esa experiencia más adelante, una vez que la demanda de los clientes ya haya migrado por completo, saldrá más caro que construirla ahora.

*Stijn Vander Straeten es CEO de Crypto Finance Group, donde lidera un equipo dedicado a los activos digitales y la tecnología blockchain. Posee más de dos décadas de experiencia en banca, gestión de patrimonios y activos

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