Coinbase presentó el concepto de Agentic Finance, conocido como AiFi, una infraestructura financiera pensada para que los agentes de inteligencia artificial paguen, inviertan y operen por su cuenta sin intervención humana constante.
La compañía lo formalizó este jueves a través de un comunicado en el que sostiene que el sistema financiero tradicional no está preparado para un actor que no duerme, no tiene nombre legal ni dirección de facturación.
Para explicar el problema, la empresa fue contundente: "Las finanzas fueron construidas para personas que duermen".
Con esa frase resume su diagnóstico: buena parte de los mecanismos de pago actuales asume que detrás de cada transacción hay una persona, mientras que un agente de IA puede necesitar operar las 24 horas sin pausas ni formularios.
Coinbase agrega que "la inteligencia por sí sola no es suficiente" para que estos sistemas se conviertan en actores económicos reales.
Según la empresa, los agentes necesitan una infraestructura "siempre activa, programable, global y capaz de gestionar pagos rápidos y baratos", algo que los métodos tradicionales, atados a validaciones manuales, no ofrecen.
Cómo pagan los agentes de IA con x402 y USDC
El corazón técnico de la propuesta es x402, el protocolo de pagos entre máquinas que Coinbase desarrolla sobre Base, su red de capa 2 sobre Ethereum. El sistema permite que un agente ubique un recurso de pago, ejecute la transacción y continúe con su tarea sin crear una cuenta, cargar una tarjeta ni contratar una suscripción.
Según datos de la compañía, x402 ya supera los 205 millones de transacciones dentro de Base y concentra el 97% de su uso en pagos entre agentes. La stablecoin USDC explica el 99% de esas operaciones comerciales, lo que confirma a las stablecoins como la moneda de facto de esta economía emergente.
El esquema habilita micropagos por unidades concretas de trabajo, como una consulta a una API, un set de datos o capacidad de cómputo, bajo la lógica que Coinbase resume como "software pagando a software, en tiempo real, exactamente por lo que necesita".
Trading y comercio, los dos frentes de AiFi
Coinbase divide AiFi en dos grandes áreas. La primera son las finanzas agénticas aplicadas al trading, donde los agentes supervisan mercados, gestionan flujos de trabajo y ejecutan estrategias bajo condiciones previamente definidas por sus usuarios. La segunda apunta al comercio, con agentes capaces de comparar productos, buscar información o pagar servicios en medio de la ejecución de una tarea.
En ambos casos, la autonomía tiene límites que fija el usuario. "Las personas y las empresas establecen las reglas, los permisos, los límites y las salvaguardas. El software actúa dentro de ellos", aclaró Coinbase, en una definición que busca despejar el temor a que los agentes gasten sin control.
La propuesta no aparece de manera aislada. Semanas antes, la compañía había ampliado el mismo concepto junto a Amazon Web Services, donde detalló que cualquier agente alojado en Amazon Bedrock AgentCore ya puede pagar de forma autónoma por servicios usando billeteras de Coinbase Developer Platform, sin necesidad de infraestructura de pagos propia.
Un negocio que crece mes a mes
El avance no es un anuncio aislado sino la continuidad de una estrategia que Coinbase viene escalando durante 2026.
En julio, la red de agentes de la compañía ya acumulaba más de 165 millones de transacciones autónomas por un volumen superior a los u$s50 millones, con más de 69.000 agentes activos operando dentro de sus sistemas.
Meses antes había sumado Coinbase for Agents, una plataforma que conecta asistentes como ChatGPT y Claude con cuentas de usuarios para ejecutar operaciones de trading y pagos digitales.
En Argentina, donde el uso de stablecoins ya forma parte del ahorro y los pagos cotidianos, el avance de estas herramientas empieza a despertar interés entre fintechs locales que evalúan sumar agentes de IA a sus propios flujos de cobro y pago, en un contexto donde el dólar digital ya funciona como refugio habitual.
Para Coinbase, AiFi representa un cambio en la infraestructura económica de internet: agentes que no solo entregan información, sino que ejecutan operaciones financieras dentro de parámetros definidos por humanos.