Ni el beat amplio en ingresos ni el guidance por encima de lo esperado alcanzaron para sostener el precio de la acción de Nvidia tras presentar su último balance que, al igual que los anteriores, mostró números por encima de los esperados.
El papel reaccionó a la baja hasta rondar los u$s206, luego de cerrar la rueda en u$s209,66.
Con ese nivel, la acción cotiza a un P/E (TTM) de 30x y un fwd P/E de 22,8x; tras la caída, esos múltiplos bajaron a 29,5x y 22,4x respectivamente.
El movimiento se dio además después de una racha bajista histórica: entre el 14 y el 24 de agosto, la acción perdió cerca de 7,5% acumulado, su peor racha desde 2022.
En ese período, la capitalización bursátil de la empresa se redujo en unos u$s407.000 millones, al caer cerca de los u$s5 billones.
El mercado llegaba al balance con el listón muy alto y una premisa clara: superar las cifras ya no alcanza para impulsar el precio.
Cómo fue el sólido balance que exhibió Nvidia
Nvidia presentó los resultados de su segundo trimestre del año fiscal 2027, superando el consenso tanto en ingresos como en ganancias por acción.
"Los ingresos totales alcanzaron u$s96.221 millones, un salto interanual de 106% y de 18% respecto al trimestre anterior, por encima de los u$s91.900 millones esperados por el mercado", precisó Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, en un informe al que tuvo acceso iProUP.
El EPS ajustado se ubicó en u$s2,22, frente a una estimación de u$s2,08, mientras que el EPS GAAP trepó a u$s2,46 gracias a ganancias de u$s7.800 millones en tenencias accionarias.
La compañía también revirtió una tendencia preocupante: la tasa de superación de márgenes, que venía achicándose trimestre a trimestre.
Pese a estos números, la reacción del mercado resultó levemente negativa. La acción llegó a caer más de 2% en operaciones fuera de horario tras el anuncio.
Por qué el Data Center se convirtió en el motor que crece a toda velocidad
El segmento de Data Center totalizó u$s89.023 millones, con un incremento interanual de 117% y de 18% respecto al trimestre previo.
Dentro de esa división, Hyperscale sumó u$s48.710 millones, con un alza de 102% interanual y 13% secuencial.
El segmento ACIE —que agrupa nubes de inteligencia artificial, industria y empresas— saltó a u$s40.313 millones, con un crecimiento interanual de 138% y de 25% frente al trimestre anterior, casi el doble de rápido en términos secuenciales que Hyperscale.
El margen bruto non-GAAP se sostuvo estable en 75,0%.
Estos números confirman que la demanda de infraestructura de IA continúa expandiéndose a un ritmo acelerado, incluso mientras el mercado reacciona con cautela.
La compañía además prepara el despliegue comercial de su nueva arquitectura Vera Rubin para este otoño, que podría aportar ingresos adicionales en el tercer trimestre.
Los compromisos de suministro que preocupan a Wall Street
El verdadero foco de atención del mercado no estuvo en el trimestre reportado, sino en los compromisos de largo plazo asumidos por la compañía.
Los compromisos de suministro y capacidad pasaron de u$s119.000 millones a u$s279.000 millones en un solo trimestre, mayormente ligados a memoria.
A esto se suma que Nvidia asumió garantías por hasta u$s105.000 millones vinculadas al centro de datos que SB Energy construiría para OpenAI en Ohio.
Este tipo de acuerdos despierta preocupación por el riesgo de concentración y el financiamiento cruzado dentro del ecosistema de inteligencia artificial.
Según Morgan Stanley, la atención de los inversores se centra cada vez más en la defensa de cuota de mercado frente a la competencia y en la creciente inquietud por la financiación circular.
El mercado empieza a mirar con más atención estos compromisos que el resultado puntual del trimestre.
Por qué Nvidia cuenta con menos caja libre pese a un mayor retorno al accionista
Durante el trimestre, Nvidia devolvió u$s26.000 millones a sus accionistas entre dividendos y recompras de acciones.
Sin embargo, el flujo de caja libre cayó a u$s21.341 millones, muy por debajo de los u$s48.554 millones del trimestre anterior.
Esta baja se explica por un mayor capital de trabajo y un incremento en los impuestos pagados en efectivo.
Para muchos analistas, esta combinación de menor liquidez y compromisos crecientes es la que explica la cautela inversora, más allá del buen desempeño operativo.
BofA Securities reiteró de todos modos su calificación de compra y un precio objetivo de u$s350, remarcando el compromiso de la compañía con asegurar suministro de chips, energía e infraestructura.
La estrategia de diversificar clientes más allá de los hiperescaladores tradicionales también fue destacada como un punto a favor.
Qué mirará el mercado con vistas a los próximos trimestres
Para el tercer trimestre del año fiscal 2027, Nvidia proyectó ingresos de u$s108.000 millones, con un margen de error de ±2%, por encima del consenso previo de u$s104.000 millones.
El margen bruto guiado se ubicó en 74,0%, un punto por debajo del trimestre actual.
Esta proyección no contempla ingresos de Compute de Data Center en China, algo que introduce un factor de incertidumbre adicional vinculado al plano geopolítico.
Los sólidos resultados reforzarían la mirada constructiva sobre la compañía, considerada uno de los top picks del sector de semiconductores.
Sin embargo, el ritmo de crecimiento de las nubes de IA, industria y empresas deberá sostenerse para que estos compromisos de largo plazo no terminen presionando la caja de la compañía.
El mercado, por ahora, prefiere esperar señales más claras antes de convalidar nuevos máximos.