Puntos importantes
En línea con las principales instituciones financieras que reconsideran su estrategia frente al crecimiento de los activos digitales, ahora JPMorgan Chase, uno de los mayores bancos de los Estados Unidos, evalúa la posibilidad de emitir una stablecoin propia.
Las conversaciones dentro de la entidad todavía se encuentran en una etapa preliminar y no existe actualmente un producto en desarrollo, según publicó The Wall Street Journal,
JPMorgan Chase ya cuenta con experiencia en activos digitales a través de JPM Coin, su sistema de depósitos tokenizados y su propia infraestructura blockchain.
Una vocera de la institución aclaró que la entidad no tiene planes actuales de emitir una stablecoin, aunque reconoció que evaluará las distintas alternativas en función de la demanda de sus clientes y de la evolución del marco regulatorio.
El interés del banco se produce en un momento en el que las stablecoins dejaron de ser un fenómeno exclusivamente vinculado al ecosistema cripto y comenzaron a ser consideradas por grandes compañías financieras y tecnológicas como una posible infraestructura para pagos y transferencias.
En paralelo, un grupo de más de una docena de entidades financieras trabajaría en una iniciativa conjunta para desarrollar una stablecoin destinada principalmente al segmento comercial.
Cuáles son las entidades que integran este grupo en común
Wells Fargo, Bank of America y Santander aparecen entre las instituciones que analizan una solución con alcance internacional, debido a las faciliaces transfronterizas que poseen las stablecoins.
El proyecto contemplaría inicialmente una moneda estable vinculada al dólar estadounidense, con la posibilidad de incorporar posteriormente al euro y otras monedas de países del G7.
La iniciativa apuntó especialmente a operaciones empresariales y podría tener distintos casos de uso dependiendo de cada mercado, y el objetivo sería aprovechar algunas de las características de los activos digitales.
Dentro de estas características se encuentran la velocidad de liquidación y la posibilidad de operar sobre redes blockchain, pero sin la necesidad de abandonar el control de las instituciones financieras tradicionales.
Durante los últimos años, los grandes bancos estadounidenses habían mostrado mayor interés por los depósitos tokenizados que por las stablecoins.
Un depósito tokenizado representa dinero bancario tradicional en formato digital y mantiene el vínculo con la entidad que recibió el depósito.
Cómo fue el paso de los depósitos tokenizados a las stablecoins
Las stablecoins, son tokens digitales cuyo valor está diseñado para mantenerse estable respecto de una moneda de referencia, generalmente el dólar.
Anteriorimente, la banca consideró que los depósitos tokenizados ofrecían una vía más sencilla para incorporar blockchain a los sistemas de pagos, ya que conservan características conocidas en materia de regulación, contabilidad y riesgo crediticio, y permien mantener los fondos dentro del sistema bancario.
No obstante, el avance de las stablecoins modifica ese enfoque y empresas como Visa, BlackRock y Google también comenzaron a involucrarse en el sector, al aumentar la presión competitiva sobre los bancos tradicionales.
Este cambio de estrategia también responde al creciente uso de las stablecoins en operaciones de trading, pagos, liquidaciones y gestión de liquidez dentro del ecosistema de activos digitales.
Según un análisis de JPMorgan, las stablecoins mantienen una posición dominante frente a otros instrumentos financieros tokenizados debido, entre otros factores, a su capacidad para integrarse con exchanges, billeteras digitales y aplicaciones descentralizadas.
Cuál sería el cambio de paradigma para la banca
Para los bancos, participar directamente en este mercado podría permitirles evitar que una parte creciente de la infraestructura de pagos quede en manos de empresas tecnológicas o compañías cripto.
Por otro lado, se debe recordar que las entidades financieras tradicionales cuestionaron durante años determinados modelos de stablecoins, especialmente aquellos que podrían competir directamente con los depósitos bancarios.
La posible entrada de JPMorgan al negocio de las stablecoins no implica necesariamente que el banco vaya a abandonar su apuesta por los depósitos tokenizados, sino que demostraría su apuesta por una apertura mayor al ecosistema cripto.
La diferencia estará en el uso que cada institución quiera darles, ya que los depósitos tokenizados pueden resultar más adecuados para operaciones dentro del sistema bancario, mientras que las stablecoins tienen la ventaja de poder circular en ecosistemas blockchain más amplios.