Elon Musk con SpaceX y NVIDIA llevarán la inteligencia artificial al espacio

SpaceX y NVIDIA preparan infraestructura de IA en órbita para 2027, en una apuesta que busca trasladar parte del cómputo de los centros de datos al espacio
Por iProUP
Economía Digital
25.08.2026 • 13:32hs • Economía Digital

Elon Musk confirmó una nueva etapa en la alianza entre SpaceX y NVIDIA para llevar infraestructura de inteligencia artificial al espacio.

El proyecto contempla el lanzamiento de sistemas de cómputo optimizados para operar en órbita y podría comenzar a materializarse durante el cuarto trimestre de 2027.

El anuncio, sin embargo, no logró entusiasmar a los inversores en el corto plazo, ya que las acciones de NVIDIA retrocedieron cerca de un 2,9% durante la jornada del 24 de agosto, mientras que los títulos de SpaceX cedieron alrededor de un 1,4%.

SpaceX y NVIDIA llevarán la IA al espacio

Esta iniciativa buscará trasladar parte de la enorme capacidad de procesamiento que requiere la inteligencia artificial desde los centros de datos terrestres hacia plataformas instaladas en el espacio.

Musk explicó que SpaceX, en asociación con NVIDIA, diseñó una versión adaptada para el entorno espacial del sistema Vera Rubin NVL72.

Según el empresario, el diseño apuntó a ser más simple, liviano, compacto y económico que los racks tradicionales utilizados en los centros de datos terrestres.

El proyecto está vinculado además con la expansión de la infraestructura de cómputo necesaria para los desarrollos de inteligencia artificial de Musk, entre ellos Grok.

De esta forma, el plan de SpaceX se basa en usar los chips de NVIDIA como parte central de esta infraestructura para su desarrollo.

La compañía también prevé desarrollar los satélites Starmind AI1, ideados como plataformas de computación para inteligencia artificial, cuyo primer despliegue está previsto para 2027, con una expansión significativa durante 2028.

¿Por qué las acciones de las empresas cayeron?

La reacción negativa del mercado no necesariamente implica un rechazo al acuerdo entre ambas compañías, ya que en el caso de NVIDIA, el movimiento se produjo en un contexto especialmente sensible.

El fabricante de chips tenía previsto presentar sus resultados trimestrales el 24 de agosto, convirtiendo al informe en uno de los principales focos de atención de los inversores.

La empresa atraviesa, además, una semana complicada en Wall Street, porque su cotización acumula una baja cercana al 6% en las cinco sesiones previas.

Por su parte, en SpaceX la volatilidad es mayor debido a su reciente debut bursátil y a las fuertes expectativas que rodean su valoración.

La compañía había experimentado movimientos pronunciados desde su salida a bolsa, por lo que una noticia positiva sobre su estrategia tecnológica no necesariamente se traduce de manera inmediata en una suba de sus acciones.

La apuesta por la computación espacial también implica inversiones muy caras donde SpaceX y NVIDIA están vinculadas a un proyecto denominado Terafab en Texas, cuya primera etapa contempla una inversión de al menos u$s16.800 millones.

El objetivo de fondo es responder al crecimiento exponencial de la demanda de capacidad de procesamiento para inteligencia artificial.

Musk apuntó que SpaceX está ampliando rápidamente su infraestructura de cómputo para atender las necesidades de Grok y otros potenciales clientes.

Analistas de Morgan Stanley estimaron que SpaceX podría destinar unos u$s53.000 millones a inversiones relacionadas con IA durante 2026 y otros u$s130.000 millones en 2027.

La magnitud de esta posible inversión reflejaría la dimensión de la apuesta por convertir a la compañía aeroespacial en un actor relevante del negocio de infraestructura de inteligencia artificial.

NVIDIA y SpaceX, cada vez más conectadas

La relación entre ambas compañías va más allá del nuevo proyecto espacial, ya que NVIDIA ya posee una participación en SpaceX.

Según trascendió recientemente, el fabricante de chips tenía aproximadamente 122,8 millones de acciones de SpaceX, equivalentes a cerca del 0,9% de la compañía al cierre del segundo trimestre.

De esta manera, el vínculo entre Musk y NVIDIA combina una alianza tecnológica, inversiones cruzadas y una apuesta conjunta por una nueva infraestructura para la inteligencia artificial.

El desafío ahora será demostrar que la computación en órbita puede competir económicamente con los centros de datos tradicionales.

Mientras sus defensores destacan la posibilidad de reducir algunas restricciones y aprovechar nuevas alternativas de infraestructura, sus críticos advierten que los centros de datos terrestres todavía ofrecen ventajas de costos durante los próximos años.

La presentación de resultados de NVIDIA y la evolución de SpaceX en bolsa serán dos de las principales referencias para medir cuánto valor está dispuesto a darle Wall Street a esta nueva carrera por llevar la inteligencia artificial al espacio.

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