Puntos importantes
Bitcoin (BTC), la criptodivisa más importante por valor del mercado, experimentó una fuerte reacción al alza de forma marcada, luego que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunciará que duplicará el volumen de sus operaciones de recompra de bonos, hasta al menos u$s4.000 millones por operación.
Esta decisión tiene por objetivo apoyar la liquidez de los valores a largo plazo (de 10 a 20 años y de 20 a 30 años).
La medida del Tesoro de EE.UU. se conoció luego que el bono a 30 años alcanzara el 5,323% este martes 18 de agosto y se ubicara en un máximo de 19 años. También se produjo apenas dos semanas después de que el Tesoro publicara su calendario de recompra trimestral, por lo que el anuncio fue considerado una sorpresa por el mercado.
Por otro lado, el impacto en las criptomonedas fue inmediato: Bitcoin, que había permanecido semanas atrapado cerca de los u$s64.000, aceleró por encima de los u$s65.000 poco después del anuncio y luego alcanzó niveles alrededor de los u$s68.000.
Bitcoin superó los u$s68.000 durante la mañana en EE.UU., y subió cerca de 6% en 24 horas, según datos citados por CoinDesk,
El repunte generó una fuerte limpieza de posiciones bajistas: las liquidaciones de posiciones cortas en criptomonedas superaron los u$s371 millones en apenas una hora, con un total de liquidaciones de 24 horas cercano a los u$s649 millones, mientras que otra fuente señaló que cerca de u$s1.400 millones en posiciones cortas fueron liquidadas en las últimas 4 horas.
Efecto en los rendimientos y el dólar
"La plaza financiera de Nueva York encontró alivio tras el sorpresivo anuncio del Tesoro de EE. UU. de duplicar las operaciones de recompra de bonos de largo plazo para mitigar el sell-off de la renta fija", explicó en un informe al que accedió iProUP Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.
La medida provocó una marcada caída en los rendimientos soberanos y en la cotización del dólar.
El Departamento del Tesoro informó que aumentará, a partir del 9 de septiembre, el tamaño de sus recompras de títulos nominales de largo plazo de u$s2.000 a u$s4.000 millones por operación.
El anuncio llegó apenas dos semanas después de que el organismo publicara su calendario trimestral de recompras, algo que reforzó la lectura de los analistas de que se trató de una respuesta de emergencia ante la tensión del mercado.
El rendimiento del bono a 30 años, que el martes había tocado 5,34%, su nivel más alto desde 2007, retrocedió hasta 5,193% tras la noticia.
La tasa a 10 años también cedió terreno y se ubicó en torno al 4,6%, aliviando la presión sobre el costo de financiamiento de largo plazo.
Cuál fue el impacto inmediato en los rendimientos soberanos
El dollar index (DXY), que mide el desempeño del billete verde frente a seis divisas, cayó 0,84% hasta los 98,80 puntos, su nivel más bajo desde fines de mayo.
En paralelo, el índice Bloomberg Dollar Spot retrocedió hasta un 0,8%, alcanzando su valor más bajo desde el 12 de mayo.
La depreciación del dólar se explica porque una mayor recompra de bonos implica más liquidez en el sistema, lo que en la práctica opera como un alivio de las condiciones financieras aun sin ser una decisión de política monetaria de la Reserva Federal.
Analistas de Deutsche Bank calificaron la medida, junto al impulso al mecanismo FIMA para reservas de divisas, como una forma de represión financiera encubierta destinada a contener el tramo largo de la curva.
La debilidad del dólar se replicó frente a todas sus principales contrapartes, incluido el yen, y benefició a monedas emergentes como el peso mexicano y el peso chileno.
El mercado también especula con que la Reserva Federal, conducida por Kevin Warsh, difícilmente suba las tasas antes de diciembre, lo que añadió presión adicional sobre la moneda estadounidense.
Por qué se debilitó el dólar tras el anuncio
El movimiento de recuperación en los bonos permitió a la renta variable absorber, sin sobresaltos, la publicación de las minutas de la Reserva Federal correspondientes a la reunión de julio.
Las actas revelaron que varios miembros del comité favorecían incrementos de tasas si la inflación no muestra señales claras de ceder, en un contexto en el que el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente ensombrece el panorama de precios.
Pese a ese sesgo más restrictivo, los principales índices de Wall Street cerraron con ganancias moderadas: el S&P 500 avanzó 0,24%, el Nasdaq Composite sumó 0,16% y el Dow Jones ascendió 0,22%.
El oro fue uno de los grandes beneficiados por la caída conjunta del dólar y de los rendimientos, y saltó 4,04% hasta superar los u$s4.500 la onza por primera vez desde junio.
El respaldo de liquidez también impulsó a los activos de riesgo más sensibles a la tasa de interés, incluidas las criptomonedas, que registraron subas generalizadas tras el anuncio.
Para algunos estrategas, la reacción del mercado deja en evidencia una debilidad estructural más profunda del dólar, vinculada a la creciente preocupación por el endeudamiento público estadounidense.
Wall Street absorbe las minutas de la Fed sin sobresaltos
En el plano corporativo, la jornada estuvo marcada por el histórico rally de Moderna, que se disparó 177,8% tras anunciar resultados positivos de Fase 3 en un ensayo junto a Merck para terapias contra el cáncer basadas en ARNm.
Marvell Technology también tuvo una rueda destacada, con una suba de 9,85% después de sellar una alianza estratégica con Alphabet para el desarrollo de chips a medida para inteligencia artificial.
El petróleo sumó su cuarta rueda consecutiva al alza, en un contexto de persistente bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz y sin diálogo agendado entre Washington y Teherán.
El barril Brent subió 0,43% hasta u$s91,41, mientras que el WTI avanzó 0,18% hasta u$s85,27.
La combinación de menores rendimientos, dólar debilitado y apetito por riesgo generó un clima de alivio generalizado en los mercados globales, aunque con la incertidumbre de si la medida del Tesoro es solo un ajuste técnico o el inicio de una política más activa.
Los activos argentinos, condicionados por la tensión externa
En el plano financiero doméstico, los activos argentinos operaron con alta volatilidad en un marco externo que sigue exigiendo mayores primas de riesgo para la deuda emergente.
Los títulos soberanos en la curva ley extranjera registraron recortes, y el Riesgo País volvió a avanzar hasta consolidarse por encima de los 510 puntos básicos, según el índice del JP Morgan, que sumó 6 unidades hasta los 516 puntos, su nivel más alto desde comienzos de junio.
El Bonar 2041 encabezó las bajas entre los bonos hard dollar, con una caída de 0,6%.
El S&P Merval retrocedió 0,7% en pesos, hasta las 2.882.468 unidades, y cedió 0,6% en dólares CCL, ubicándose en las 1.823 unidades.
Entre los certificados de empresas argentinas en Nueva York, el tono fue mixto: se destacaron las subas de Cresud ( 4,5%), Loma Negra ( 2,8%) e IRSA ( 1,4%), mientras que entidades financieras como Banco Macro cayeron 2,0%.
La plaza local continúa así condicionada por las elevadas tasas internacionales y las cautelosas condiciones de liquidez en el segmento monetario interno.