El crédito fintech representa a 4 de cada 10 tomadores del sistema formal. El foco pasa hoy de la expansión masiva a la calidad de originación
16.08.2026 • 14:00hs • COLUMNA
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Refinanciar para incluir: el nuevo equilibrio del crédito digital
El crecimiento del crédito digital en los últimos años marcó un punto de inflexión en la inclusión financiera en la Argentina. La digitalización permitió ampliar el acceso al financiamiento al superar barreras tradicionales y aprovechar la información generada por los pagos electrónicos para evaluar a personas con escaso o nulo historial crediticio.
A comienzos del año, la Cámara Argentina Fintech anunció que más de 8,1 millones de personas ya tenían un crédito fintech en Argentina, lo que representa casi 4 de cada 10 personas con crédito formal en el país.
Hace apenas dos años, el sector alcanzaba a 3,7 millones de usuarios y representaba poco más de 2 de cada 10 tomadores de crédito formal. Este crecimiento refleja no sólo una mayor adopción de las soluciones digitales, sino también un cambio profundo en la forma en que se entiende y se accede al crédito.
A medida que el mercado se expande, el desafío deja de ser únicamente incorporar nuevos usuarios y pasa a consolidar un ecosistema cada vez más eficiente, inclusivo y sostenible. En ese camino, la tecnología juega un rol central.
El uso de modelos de evaluación basados en datos alternativos, inteligencia artificial y análisis en tiempo real permite comprender mejor el perfil financiero de cada persona y ofrecer productos más acordes con sus necesidades y posibilidades.
Esta evolución también contribuye a ampliar el acceso para segmentos históricamente desatendidos por el sistema financiero tradicional. Personas sin antecedentes bancarios extensos, trabajadores independientes o quienes generan ingresos a través de plataformas digitales encuentran hoy mayores oportunidades para acceder a financiamiento formal gracias a modelos que consideran información más amplia que la utilizada por los esquemas crediticios tradicionales.
El desafío hacia adelante pasa por seguir perfeccionando estas herramientas. Incorporar nuevas fuentes de información y desarrollar productos cada vez más personalizados permitirá que el crecimiento del crédito digital se sostenga en el tiempo, acompañando las distintas realidades económicas de los usuarios.
Desde la industria, el camino parece claro. Sostener el crecimiento, pero con mayor foco en la calidad de la originación; seguir ampliando el acceso mediante modelos de evaluación cada vez más precisos; y, sobre todo, construir relaciones de largo plazo basadas en la confianza y el uso responsable del crédito.
Porque si algo demostró el ecosistema fintech es su capacidad para acercar el sistema financiero a quienes estaban fuera. El próximo paso es profundizar esa inclusión con soluciones cada vez más inteligentes, personalizadas y sostenibles, capaces de acompañar las necesidades de millones de personas en cada etapa de su desarrollo financiero.
*Por Tomás Palmieri, VP of Credit Risk de Prex.