Bitcoin se dividió por la BIP-110 y se generó una nueva cadena, pero su uso se frenó en horas

La reciente bifurcación en la red mostró los desafíos para quienes buscan censurar información y cómo opera la seguridad en blockchain
Economía Digital
14.08.2026 • 06:30hs • Economía Digital

Puntos importantes

La activación de la propuesta BIP-110 provocó una bifurcación de Bitcoin que se estancó rápidamente por falta de apoyo de los mineros.

Con solo un 2,53% de apoyo, la red disidente genera bloques cada varias horas y tardará unos 350 días en ajustar su dificultad técnica.

Quienes operen en la red escindida corren el riesgo de perder sus BTC reales por ataques de replay debido a la falta de protección.

BIP-110 (sigla de Bitcoin Improvement Proposal 110) era una propuesta para impedir durante un año que los usuarios almacenaran imágenes, texto y otros datos no financieros dentro de las transacciones de Bitcoin.

El argumento de sus impulsores es que esa práctica satura la red con material que no tiene relación con los pagos y encarece las comisiones para quienes efectivamente envían dinero.

Del otro lado, los opositores sostienen que cualquiera que pague la comisión correspondiente adquirió el derecho a usar ese espacio de bloque como quiera, y que ni mineros ni operadores de nodos deberían tener la facultad de decidir qué transacciones son legítimas y cuáles no.

Ese debate (neutralidad de contenido versus curaduría del espacio de bloque) es el que terminó desembocando en una bifurcación de la red.

Qué pasó cuando Bitcoin se dividió por BIP-110

La división ocurrió el sábado pasado en el bloque 961.632, cuando los equipos que ejecutaban el software BIP-110 comenzaron a rechazar cualquier bloque que no señalara apoyo a la propuesta.

El detonante concreto fue un bloque minado por AntPool que no incluía esa señalización. El resto de la red lo aceptó con normalidad, pero los nodos BIP-110 lo rechazaron. Un minero que opera a través de Ocean produjo la alternativa que la cadena disidente siguió en su lugar.

BIP-110: en qué consiste y cuál es su impacto en Bitcoin (generado con IA)

Alrededor de las 3 de la madrugada, aproximadamente ocho horas después de la escisión, la cadena minoritaria estaba en el bloque 961.633 mientras la principal de Bitcoin había alcanzado el 961.681, según el Monitor de la Situación BIP-110.

Para dimensionar esa brecha: un bloque es un conjunto de transacciones que se agrega al registro de Bitcoin aproximadamente cada diez minutos. Los 48 bloques de diferencia representan casi la actividad de un día completo en un lado y prácticamente ninguna en el otro.

Por qué la cadena escindida se frenó casi de inmediato

La causa es mecánica y difícil de esquivar. Bitcoin recalcula la dificultad de minado cada 2.016 bloques, con el objetivo de mantener un ritmo de un bloque cada diez minutos aproximadamente.

La cadena escindida heredó la configuración de dificultad de Bitcoin en el momento de la bifurcación, pero se quedó con una fracción mínima del poder de cómputo. El resultado es que sus bloques llegan con intervalos de horas en lugar de minutos.

Y no puede corregirlo hasta completar esos 2.016 bloques a su ritmo actual. El Monitor de la Situación BIP-110 estima que eso llevaría unos 350 días, frente a los 14 días que le toma a la cadena principal de Bitcoin.

El apoyo, además, nunca estuvo. Solo el 2,53% de los bloques señalizó a favor de BIP-110 durante las dos semanas previas a la bifurcación, muy lejos del 55% necesario para activar la propuesta sin dividir la red.

Para Diego Gutiérrez Zaldívar, CEO de RootstockLabs, lo ocurrido con BIP-110 no es una anomalía sino la prueba de que el mecanismo opera como fue diseñado.

"Bitcoin no asume el consenso, tiene un modelo darwiniano en el que cualquiera puede crear su versión de Bitcoin. Son los usuarios y los mercados los que terminan decidiendo cuál vive, entregando sus recursos y su atención a la versión que consideren mejor", explica a iProUP.

Y detalla quiénes intervienen realmente en esa decisión, un punto que suele simplificarse en la cobertura del tema:

Su conclusión invierte la lectura habitual sobre la rigidez del protocolo: "Cambiar Bitcoin exige una unanimidad casi imposible, y ese sesgo hacia el status quo es una fortaleza, no un defecto. Bitcoin no vale por lo que puede cambiar: vale por lo difícil de modificar los principios fundamentales a los que adhieren la amplia mayoría de sus actores económicos."

Qué riesgo concreto corre quien tenga monedas del fork

Acá está la parte práctica que más debería importarle a cualquier usuario expuesto a la bifurcación. Ambas cadenas siguen aceptando transacciones idénticas. Eso significa que una transacción firmada para enviar monedas del fork también funciona en la cadena principal de Bitcoin. Un comprador puede retransmitirla allí y quedarse con BTC reales del mismo vendedor.

Es un vector de ataque conocido en bifurcaciones sin protección de replay, y en este caso queda completamente abierto.

A eso se suma un segundo problema para quien intente operar con esas monedas: una cadena que produce un bloque cada varias horas es extremadamente lenta para confirmar cualquier venta. La combinación de riesgo de replay y confirmaciones lentísimas hace que operar en esa red sea peor que no hacerlo.

La ventana durante la cual los nodos BIP-110 exigen señalización en cada bloque se extiende hasta el bloque 963.647. Al ritmo actual, la cadena no llegará ni cerca de ese punto.

El debate sobre el uso del espacio de bloque sigue abierto

El conflicto que originó BIP-110 no desaparece porque la bifurcación haya fracasado. La pregunta sobre qué usos son legítimos dentro del espacio de bloque sigue abierta.

Gutiérrez Zaldívar plantea una posición que separa el problema en dos dimensiones: "Bitcoin debe ser neutral respecto al contenido y estricto respecto a los recursos. Ese límite ya existe y es el mercado de fees."

Desde esa lectura, la solución al problema de escalabilidad no pasa por restringir qué se puede escribir en la capa base sino por construir capas adicionales sobre ella.

"El futuro pasa por las nuevas capas de escalabilidad que se van sumando, como Lightning, Liquid y Rootstock: en la base, máxima seguridad con poca innovación; en las capas superiores, mayor escalabilidad y funcionalidad a costa de sacrificar algo de seguridad."

Y cita el caso de su propio proyecto como ejemplo del modelo: "Rootstock desde enero de 2018 ofrece contratos inteligentes, hoy asegurados por el 84% del poder de cómputo de Bitcoin, sin pedirle a la capa base que cambie una sola línea."

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