Quantum Risk Score es el nombre del sistema de herramientas que lanzó la firma BitGo para que instituciones puedan evaluar y reducir la exposición cuántica de sus billeteras de Bitcoin (BTC) y otras criptomonedas
La carrera por preparar a BTC para un eventual escenario de computación cuántica comenzó de la mano de un gran lanzamiento de las principales compañías de infraestructura y custodia de activos digitales.
El nuevo sistema Quantum Risk Score permite medir el nivel de exposición potencial de las wallets junto con un mecanismo para identificar y corregir direcciones consideradas vulnerables.
La firma orientó especialmente estas herramientas a clientes institucionales que utilizan esquemas de custodia multifirma.
¿Cuál es el riesgo cuántico en Bitcoin?
El problema está relacionado con la exposición de las claves públicas, que cuando se realiza una transacción desde una dirección de BTC, la clave pública asociada queda expuesta en la cadena de bloques.
Mientras las computadoras cuánticas actuales no tienen capacidad para comprometer la seguridad de BTC, se cree que los futuros avances podrían modificar ese escenario.
Google advirtió hace algunos meses que la amenaza computacional sería un problema para el año 2030, durante la presentación de un análisis de este tipo de vulnerabilidades.
BitGo sostuvo que una de las mejores prácticas consiste en mantener los fondos, cuando sea posible, en direcciones cuyas claves públicas todavía no hayan sido reveladas en la red.
La empresa aclara que hoy no existe una computadora cuántica capaz de atacar Bitcoin de esta manera, pero considera conveniente comenzar a reducir la exposición antes de que una eventual amenaza se convierta en un problema operativo.
Cómo es la herramienta para aplacar el riesgo
Una de las principales novedades es el Quantum Risk Score, un indicador integrado en la plataforma de BitGo que busca transformar una amenaza todavía hipotética en una métrica que las instituciones puedan monitorear.
La herramienta permite identificar qué grado de exposición cuántica presentan las distintas billeteras y establecer prioridades para tomar medidas. De esta manera, la gestión del riesgo deja de depender exclusivamente de una evaluación manual de las direcciones y pasa a formar parte de los controles habituales de custodia.
La compañía incorporó también el flujo de trabajo "Fix Exposed Addresses", diseñado para trasladar fondos desde direcciones con mayor exposición hacia nuevas direcciones cuyos datos de clave pública no hayan sido expuestos previamente en la cadena.
La empresa modificó también la manera en que sus sistemas seleccionan los UTXO, las unidades individuales de BTC que componen el saldo de una dirección, que a partir de ahora estarán agrupados y se podrán priorizar.
Cuando se utiliza un UTXO perteneciente a una dirección, el sistema procura incluir también los demás UTXO asociados a ella. El objetivo es que, en la mayoría de los casos, la dirección quede vacía después del gasto y no permanezcan fondos en una dirección cuya clave pública ya quedó expuesta.
La estrategia, sin embargo, no resuelve todos los casos, ya que BitGo señaló específicamente que los fondos almacenados en determinados tipos de direcciones que exponen la clave pública desde su creación, como Taproot o Pay-to-Public-Key, requieren un proceso de remediación diferente.
Por qué aún es futura la amenaza cuántica
BitGo reconoció que actualmente no existen las capacidades cuánticas prácticas para comprometer la red, pero si se deben tomar cartas en el asunto para atenuar las consecuencias en el futuro.
El desafío pasa por anticiparse, ya que la eventual aparición de computadoras cuánticas suficientemente potentes para atacar a BTC podría poner presión sobre los mecanismos criptográficos utilizados actualmente por el activo.
Frente a ese escenario, la industria tendría que avanzar eventualmente hacia mecanismos de firma resistentes a la computación cuántica.
Las nuevas herramientas de BitGo no reemplazan una futura actualización del protocolo de BTC, sino que su función es reducir, mientras tanto, la exposición que puede gestionarse desde la infraestructura de las billeteras.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de la compañía, presentada en mayo de 2026, donde BitGo y Silence Laboratories anunciaron que habían completado una simulación de una transacción con tecnología de computación multipartita (MPC) orientada a un escenario poscuántico, en el marco de la custodia institucional de activos digitales.
De esta forma, el debate sobre la seguridad cuántica de Bitcoin comenzó a trasladarse desde el terreno de la investigación hacia las operaciones concretas de los custodios.