Solana (SOL) quiere dejar de ser vista únicamente como una blockchain vinculada al mercado de criptomonedas para convertirse en una infraestructura capaz de contener una parte significativa de los mercados financieros globales.
La ambiciosa propuesta de esta altcoin fue planteada por Vibhu Norby, jefe de producto de Solana Foundation, quien comparó el objetivo de la red con el modelo de negocio de Netflix y Amazon.
A qué apunta Solana
En la visión de Norby, Solana podría tener la capacidad de reunir en un mismo lugar una oferta que actualmente se encuentra fragmentada.
La idea es construir un mercado digital en el que puedan convivir distintos tipos de activos, desde acciones y bonos hasta bienes raíces y otros instrumentos financieros.
Para hacerlo posible, esos activos deberían ser representados digitalmente mediante tecnología blockchain, un proceso conocido como tokenización.
La apuesta buscará ampliar considerablemente el alcance de Solana, ya que en vez de limitarse a facilitar operaciones con tokens y aplicaciones descentralizadas, la red buscará convertirse en una infraestructura sobre la cual puedan desarrollarse mercados financieros completos.
Según Norby, el objetivo es que cada activo pueda eventualmente transformarse en un activo digital y negociarse dentro de un mismo ecosistema.
Un modelo similar al de Netflix
El concepto se parece al funcionamiento de Netflix, ya que el usuario no necesita acudir a distintos lugares para encontrar contenidos, sino que accede a una plataforma que concentra una gran oferta.
En la visión de Solana, un inversor podría, eventualmente, acceder desde una misma infraestructura a acciones, bonos, oro, propiedades u otros instrumentos, reduciendo la fragmentación que caracteriza actualmente a los mercados tradicionales.
Para que esa visión se concrete, la tokenización será fundamental, ya que tokenizar un activo implica crear una representación digital de un derecho o de una propiedad sobre una blockchain.
En teoría, este mecanismo puede facilitar la transferencia, fraccionar la propiedad de determinados bienes y reducir algunos costos asociados a las operaciones financieras.
El caso de los bienes raíces es uno de los ejemplos más citados, donde una propiedad podría dividirse digitalmente en múltiples participaciones, permitiendo que distintos inversores tengan exposición a una fracción del activo.
La misma lógica podría aplicarse a instrumentos financieros tradicionales, debido a que la blockchain permitiría registrar las operaciones y transferencias sobre una infraestructura común, con liquidaciones potencialmente más rápidas y menores costos operativos.
Solana considera que sus características técnicas, especialmente su velocidad y bajos costos de transacción, podrían darle una ventaja para procesar un mercado de estas dimensiones.
Según los dichos de Norby, Solana concentra actualmente alrededor de u$s50.000 millones en activos dentro de su ecosistema y aunque se trata de una cifra significativa para una red blockchain, todavía es poco frente al tamaño de los mercados financieros tradicionales.
Además, se debe recordar que la mayoría de las acciones, bonos, propiedades y otros activos del mundo todavía operan fuera de las blockchains.
Incluso dentro del sector cripto, ninguna red consiguió hasta ahora trasladar una parte dominante de los activos financieros globales a una infraestructura on-chain.
¿El próximo gran mercado financiero?
La comparación con Netflix y Amazon apuntó, en definitiva, a un cambio de paradigma, donde la blockchain deje de funcionar solamente como una tecnología para crear nuevos activos y pase a convertirse en la infraestructura sobre la que se negocian los activos que ya existen.
Además, una mayor tokenización podría facilitar el acceso a inversiones, permitir la propiedad fraccionada de determinados activos y conectar mercados que hoy funcionan de manera separada.
Pero para que Solana pueda convertirse en ese "Netflix de las finanzas" necesitará atraer emisores, inversores e instituciones financieras, además de superar barreras regulatorias y técnicas.
Por ahora, la plataforma está muy lejos de concentrar los mercados financieros mundiales, pero la propuesta dejó planteada una pregunta que podría definir la próxima etapa de la industria blockchain sobre qué pasaría en la convergencia entre ambos mundos.