Puntos importantes
Las vacaciones de invierno fueron las primeras en las que un grupo de argentinos pudo pagar en el exterior con tarjeta sin el recargo del 30% de la percepción RG 5617 de ARCA, gracias a un esquema de liquidación con stablecoins que habilitan algunas fintechs cripto.
El resultado: un ahorro estimado en u$s432.000 solo entre los usuarios de Lemon, la billetera que desde fines de abril procesa pagos internacionales con USDC a través de Visa.
El mecanismo es sencillo: como la transacción se liquida en una criptomoneda estable atada al dólar y no en pesos, queda fuera del alcance del gravamen que encarece el llamado "dólar tarjeta". El usuario paga desde la app como siempre, pero por detrás la operación viaja por blockchain.
Los números del receso invernal dan una dimensión del fenómeno. Lemon informó que procesó más de u$s1,4 millones en consumos internacionales en esas dos semanas, un 61% por encima del mismo período de 2025.
Se registraron más de 150.000 pagos desde el exterior, de los cuales el 86% se realizó en pesos, y la cantidad de usuarios que usó la tarjeta fuera del país creció un 54% interanual.
Cómo funciona el esquema que permite eludir la percepción del 30% en pagos internacionales
La percepción del 30% de la RG 5617 de ARCA alcanza a los consumos en moneda extranjera realizados con tarjetas de crédito y débito emitidas en la Argentina. Es la principal carga que infla el "dólar tarjeta" y que, a diferencia del ya extinto impuesto PAIS, sigue vigente.
El esquema cripto que ofrecen fintechs como Lemon sortea ese recargo porque la liquidación no pasa por el circuito tradicional en pesos. Cada compra internacional se procesa directamente con USDC a través de la red de Visa, sin intervención de divisas fiduciarias en el tramo internacional.
En la práctica, esto significa:
- Quien paga con dólares digitales abona u$s1 por cada u$s1 de consumo, sin costos adicionales
- Quien paga con pesos no percibe el 30%, pero sí un porcentaje de costo operativo por el tipo de cambio
"El usuario paga como siempre, pero por detrás la liquidación se realiza con stablecoins, lo que nos permite ganar eficiencia operativa y trasladar más beneficios", explicó Maxi Raimondi, CFO de Lemon, al lanzar la funcionalidad en abril.
El uso de tarjetas cripto en el exterior crece más allá de las vacaciones de invierno
El salto en los consumos internacionales no es solo estacional. Según Lemon, el volumen de compras en dólares viene creciendo un 55% mes a mes en promedio y la cantidad de usuarios que paga en el exterior sube un 18% mensual desde que se habilitó el nuevo esquema, en abril.
El dato se inscribe en una tendencia más amplia: según Depay, plataforma global de pagos en tiempo real, el ticket promedio de un turista argentino en el exterior ronda los u$s30 por transacción y el gasto semanal se ubica cerca de u$s800. Las fintechs cripto compiten por captar esos consumos con la promesa de un tipo de cambio más competitivo y sin recargos impositivos.
Lemon, que ya superó las 2,5 millones de tarjetas Visa emitidas entre Argentina, Perú, Colombia y Brasil, no es la única que apuesta a este nicho. Belo, respaldada por Tether, también ofrece pagos internacionales con stablecoins, mientras que Buenbit opera desde fines de 2025 bajo el paraguas de la europea Nexo.
Argentina se posiciona como hub regional de pagos con stablecoins
La eliminación del impuesto PAIS a fines de 2024 alivió una capa de recargos, pero la percepción del 30% de la RG 5617 se mantuvo intacta. Eso dejó un incentivo concreto para que las fintechs buscaran alternativas por fuera del circuito tradicional, y las stablecoins resultaron ser la vía.
El ecosistema se mueve rápido. Circle, emisora de USDC, desembarcó en julio con una alianza con el Grupo Bind para acercar infraestructura stablecoin a bancos y empresas.
La plataforma global Jeeves abrió oficinas en Buenos Aires para procesar pagos corporativos con cripto y proyecta cerrar 2026 con más de u$s500 millones procesados. Y Visa anunció esta semana la integración de USDC y USDT en su red global, con Argentina como uno de los mercados donde la solución ya opera.
El contraste regional es notable: mientras Argentina acelera la adopción, Brasil fue en la dirección opuesta y prohibió el uso de criptomonedas para liquidar pagos transfronterizos con su Resolución 561 del Banco Central.