Michael Saylor, cofundador y presidente ejecutivo de Strategy, confirmó que usó ChatGPT para diseñar las acciones preferentes con las que la compañía recaudó u$s15.000 millones destinados a la compra de Bitcoin.
La revelación llega en un momento sensible: ese mismo instrumento financiero cotiza hoy muy por debajo de su valor de referencia y puso en jaque el mecanismo que la empresa usa para seguir acumulando la criptomoneda.
Cómo Saylor usó ChatGPT para diseñar las acciones preferentes de Strategy
Saylor contó, en una entrevista con el canal de YouTube The Diary of a CEO, que la compañía había tocado un techo en su capacidad de endeudamiento por las vías tradicionales.
Tras convertirse en "el mayor emisor de bonos convertibles del mundo", según sus palabras, el modelo dejó de ser escalable.
Frente al escepticismo de abogados y banqueros de Wall Street, que sostenían que la idea era inviable porque nadie lo había hecho antes, el equipo de Strategy consultó a la inteligencia artificial de OpenAI para estructurar acciones preferentes convertibles respaldadas por sus tenencias de BTC.
Con esa asistencia estructuraron acciones preferentes convertibles respaldadas por sus tenencias de Bitcoin, con una tasa de dividendos variable mensual para aislarlas de la volatilidad de las tasas macroeconómicas.
"En la historia del mundo nadie creó nunca una acción preferente con tasa de dividendos variable", afirmó Saylor. La colocación inicial fue de u$s2.500 millones y luego sumaron otros u$s8.000 millones.
Por qué las acciones preferentes de Strategy están bajo la lupa
El instrumento que Saylor atribuye a ChatGPT, conocido en el mercado como STRC o Stretch, fue diseñado para cotizar cerca de su valor nominal de u$s100.
Sin embargo, según un informe presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos el 3 de agosto, la compañía recompró 912.143 acciones STRC por u$s81,2 millones, lo que ubica el precio en torno a u$s89, cerca de 11% debajo de la par.
Pese a esa caída, Strategy sostuvo el dividendo de STRC en 12% anual para agosto, el nivel más alto desde su lanzamiento en julio de 2025. El problema de fondo es estructural: mientras el papel cotice bajo par, la empresa no puede emitir ni vender nuevas acciones STRC en el mercado sin diluir su estructura de capital, lo que le corta uno de los principales canales para financiar nuevas compras de bitcoin.
Este cuadro no es aislado: en junio, un indicador propio de la compañía que mide el rendimiento de sus tenencias por acción diluida cayó pese al aumento de las reservas, lo que abrió el debate sobre una eventual dilución para los accionistas. Y a principios de agosto la empresa confirmó un programa que habilita ventas de hasta u$s5.000 millones en Bitcoin, en parte para cubrir dividendos como los de STRC, una posibilidad que hasta hace poco Saylor descartaba de plano.
Qué dice Michael Saylor sobre el dólar y por qué eligió Bitcoin
Para el CEO de Strategy, la agresividad de esta ingeniería financiera responde a su tesis sobre la degradación constante del dinero fiduciario. Según explicó, el dólar pierde en promedio cerca de 7% de su valor cada año. "Ese es el statu quo: la moneda fiat promedio colapsa en unos 29 años", sostuvo.
Saylor también descartó los bienes raíces como resguardo de valor, al argumentar que los impuestos a la propiedad terminan pagando el costo de una vivienda cada 36 años.
Reconoció el rendimiento histórico de las acciones y el oro, pero remarcó que resultan inaccesibles o ilíquidos para gran parte de la población mundial. Frente a esas alternativas, posiciona a Bitcoin como una herramienta de empoderamiento digital para preservar el patrimonio.
La discusión llega en un contexto donde la adopción corporativa de Bitcoin sigue en expansión, con más de 170 empresas cotizantes que ya lo incorporaron a sus tesorerías.
En la Argentina, ese debate tiene un correlato local: la devaluación del peso impulsó en los últimos meses un mayor interés de los inversores por Bitcoin como resguardo de valor.