Puntos importantes
Bitcoin (BTC), la criptodivisa más importante por valor de mercado, comenzó el mes de agosto por encima de los u$s60.000, mientras que actualmente cotiza en una zona en torno a los u$s65.100.
Sin embargo, muchos inversores tienen miedo de la tan esperada "maldición de agosto" en BTC, un patrón estacional histórico que señala al octavo mes del año como uno de los meses más flojos y propensos para diversas caídas de la criptodivisa.
Agustín Crivelli, economista de CONICET, manifestó que si se analizan los pasados octavos meses del año, se podrá observar que BTC cerró en rojo en 9 de los mismos en los últimos 13 años con un retorno promedio de -3,08% y una mediana de -7,49%.
"Desde 2022, la racha negativa no se interrumpió y son cuatro caídas consecutivas. Solo cuatro meses de agosto terminaron en verde para BTC y fueron 2013, 2017, 2020 y 2021, todos ellos en pleno ciclo alcista con viento de cola macro", precisó.
Las razones del patrón de BTC, según Crivelli, son conocidas:
- menor volumen de operaciones por el receso estival en el hemisferio norte
- toma de ganancias tras los rebotes de julio (que históricamente es un mes positivo)
- mayor sensibilidad a noticias macroeconómicas en un mercado con menos liquidez
El economista hizo hincapié en que el período de agosto y septiembre juntos acumula un 67% de probabilidades históricas de caída.
¿Cómo se mueve Bitcoin en la actualidad?
Crivelli, por otra parte, anticipó que en 2026 se agregará presión sobre esa tendencia en lugar de aliviarla, al recordar que BTC entró en agosto sin haber podido consolidarse por encima de los u$s65.000, con la regulación cripto en los Estados Unidos estancada y la FED sin señales de recortes de tasas.
"Los flujos hacia los ETFs spot de Bitcoin cayeron 83% desde el pico de julio, señal de que el capital institucional ya está en modo defensivo", añadió el economista.
Para Crivelli la "maldición" no es una ley física, sino que se trata de un escenario de aprobación sorpresiva de la CLARITY Act o un giro dovish de la FED, donde el patrón podría romperse.
"Pero apostar a la excepción cuando la regla lleva cuatro años consecutivos cumpliéndose, y cuando el entorno macro conspira en la misma dirección, es exactamente el tipo de optimismo que suele salir caro en los mercados", agregó.