Puntos importantes
Arthur Hayes, cofundador de la exchange BitMEX y una de las voces más influyentes del ecosistema cripto, volvió a prender las alertas del mercado con una predicción sobre el precio de Bitcoin (BTC).
Para el referente del ecosistema, la criptomoneda podría alcanzar un valor de u$s1 millón como consecuencia de un eventual colapso del crédito que hoy financia el crecimiento de la infraestructura de inteligencia artificial (IA).
Esta proyección fue presentada en su ensayo más reciente, Situationship, donde además Hayes argumentó que el fuerte gasto en centros de datos y capacidad de procesamiento para IA está siendo sostenido principalmente por deuda.
Para el analista, este contexto podría estar creando una dinámica similar a la de la burbuja inmobiliaria que desembocó en la crisis financiera de 2008.
Una burbuja impulsada por deuda
Según Hayes, el mercado interpretó a los centros de datos como activos tecnológicos de alto valor, cuando en realidad representan una inversión inmobiliaria intensiva en capital, respaldada por hardware cuya depreciación es acelerada.
El referente también sostuvo que muchas empresas del sector están financiando estos proyectos con préstamos en lugar de utilizar flujo de caja propio.
Esto incrementa, según Hayes, la exposición de bancos e inversores a un eventual deterioro del negocio, especialmente si la demanda de infraestructura de IA pierde dinamismo.
En la visión del especialista, el problema no radica en la inteligencia artificial como tecnología, sino en el modelo financiero que sostiene su expansión.
El posible efecto sobre el precio de Bitcoin
Hayes estimó que el punto crítico podría llegar en 2027, cuando una desaceleración en las inversiones en infraestructura deje expuestos a los proyectos más endeudados.
Frente a ese escenario, anticipó que la Reserva Federal de Estados Unidos y el Tesoro volverían a intervenir para estabilizar el sistema mediante programas de liquidez y expansión monetaria.
De concretarse ese escenario, el exceso de dinero en circulación favorecería a activos considerados como refugio frente a la depreciación de las monedas fiduciarias, y entre ellos estaría Bitcoin.
Por esa razón, el empresario consideró que la criptomoneda líder podría tocar un valor de u$s1 millón, aunque también proyectó un importante crecimiento para Ethereum durante los próximos años con picos de u$s5.000.
Por otro lado, en relación al momento actual de BTC, Carolina Gama, Country Manager de Bitget en Argentina, aseguró que en el corto plazo BTC mantiene un sesgo ligeramente alcista al poner a prueba la media móvil de 50 días, ubicada en u$s64.660, pero continúa cotizando muy por debajo de la media móvil de 200 días, situada en u$s73.399.
"Esto indica que la tendencia de largo plazo aún requiere cautela. Al mismo tiempo, el regreso del índice de sentimiento al nivel de 'Miedo Extremo' refleja una menor disposición a asumir riesgos, en medio de la incertidumbre geopolítica y de la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán", manifestó la ejecutiva.
Hayes y sus proyecciones
Las predicciones de Hayes suelen generar amplio debate dentro del mercado, ya que en ocasiones acertaron sobre movimientos macroeconómicos.
Sin embargo, otro tanto de las proyecciones que hizo este referente del mercado cripto fueron muy optimistas, pero finalmente no se materializaron.
Diversos analistas coincidieron en que el crecimiento de la inteligencia artificial está demandando inversiones récord en infraestructura, aunque existe menos consenso sobre la posibilidad de que ese fenómeno desemboque en una crisis financiera comparable a la de 2008.
En cualquier caso, la tesis de Hayes volvió a poner el foco en la relación entre la liquidez global, las políticas monetarias y el comportamiento de Bitcoin, un activo que históricamente ha mostrado una fuerte sensibilidad a los ciclos de expansión monetaria.
La evolución del mercado durante los próximos años determinará si la industria de la IA consolida su crecimiento o si, como advirtió Hayes, el elevado nivel de endeudamiento termina convirtiéndose en el catalizador de una nueva crisis financiera y, paradójicamente, del mayor rally en la historia de Bitcoin.