Changpeng Zhao (CZ), fundador de Binance, afirmó que almacenar criptomonedas en exchanges centralizados (CEX) puede ser, estadísticamente, más seguro que la autocustodia.
El empresario respaldó su argumento con datos compartidos por el analista Willy Woo, basados en el informe de la industria 2025 de River acerca del ecosistema cripto.
Según la publicación, aproximadamente 1.57 millones de BTC se perdieron por problemas relacionados con la autocustodia, mientras que unos 1.51 millones de BTC desaparecieron debido a incidentes en exchanges.
La diferencia entre ambos escenarios sería inferior a los 60.000 BTC y se debe recordar que recientemente el ecosistema sufrió un duro ataque cuando se vieron vulneradas las billeteras de autocustodia de Coldcard.
Un riesgo difícil de medir
CZ señaló que las pérdidas vinculadas a la autocustodia suelen estar subregistradas y que, a diferencia de los ataques contra exchanges, que reciben amplia cobertura mediática y son objeto de investigaciones públicas, los casos de claves privadas perdidas, contraseñas olvidadas o billeteras físicas dañadas rara vez se reportan.
En ese sentido, el fundador de la exchange más grande del mundo sostuvo que las estadísticas disponibles podrían subestimar el verdadero volumen de fondos perdidos por usuarios que administran directamente sus activos digitales.
El papel del fondo SAFU
Como parte de su defensa de las plataformas, Zhao destacó el funcionamiento del fondo SAFU (Secure Asset Fund for Users), creado por Binance para compensar a los usuarios afectados por incidentes de seguridad atribuibles a la plataforma.
Según explicó, el fondo cuenta actualmente con una reserva cercana a los u$s1.000 millones en Bitcoin, destinada a cubrir pérdidas derivadas de ataques o vulnerabilidades que impacten sobre la exchange.
El debate después del caso Coldcard
Las declaraciones del fundador de Binance llegaron en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de las billeteras de autocustodia.
Durante los primeros días de agosto, una vulnerabilidad detectada en hardware wallets Coldcard permitió el robo de fondos a varios usuarios, incluyendo un caso en el que una persona perdió alrededor de u$s1.6 millones en pocos minutos, pese a haber seguido las recomendaciones habituales de seguridad.
Por otra parte, CryptoQuant publicó que el pasado 31 de julio y pocas horas después del ataque, se movieron unos 39.600 BTC en transacciones con montos inferiores a un Bitcoin.
Este movimiento no solo afectó a la cotización del activo que protagonizó una caída del 3%, sino que también marcó el volumen más alto en un día desde noviembre de 2022, después del colapso de la exchange FTX.
En este contexto, Carolina Gama, country manager de Bitget, aseveró que, gracias a que el mercado atraviesa un momento favorable para los activos de riesgo, se amortiguó dentro del ecosistema la fuerza de este movimiento vinculado a las direcciones generadas por el firmware de Coldcard.
Además, la ejecutiva aseguró que todavía se siguen investigando las causas de esta vulnerabilidad y confirmó que los inversores optaron por priorizar el escenario macroeconómico y el mayor apetito por el riesgo, lo que redujo un desbalance en el precio del activo.
Desde un punto de vista técnico, comentó Gama, Bitcoin aún necesita superar la zona de resistencia entre los u$s65.000 y los u$s67.000 para reforzar la perspectiva de una recuperación más consistente.
"Hasta que eso ocurra, es probable que el activo continúe cotizando dentro del rango reciente, mientras el mercado espera nuevos catalizadores que definan la próxima dirección de los precios", añadió la ejecutiva.
¿Exchanges o autocustodia?
A pesar de defender la seguridad estadística de las exchanges, CZ evitó presentar a los CEX como la única alternativa recomendable.
En cambio, el fundador sostuvo que la elección entre autocustodia y custodia en plataformas centralizadas depende del perfil de riesgo, los conocimientos técnicos y las necesidades de cada usuario.
El debate continúa generando polémica dentro de la industria, ya que mientras los incidentes en exchanges suelen ser visibles y documentados, las pérdidas derivadas de errores humanos en la autocustodia son mucho más difíciles de cuantificar, lo que complica establecer una comparación definitiva entre ambos modelos de resguardo de activos digitales.