Puntos importantes
El gasto global con tarjetas cripto llegó a los u$s748,7 millones en julio, un salto del 60% frente a los u$s466,4 millones de enero. Argentina es uno de los mercados más activos de América Latina en el uso de plásticos que convierten criptomonedas en pesos o dólares al momento de pagar.
El dato surge de un relevamiento de Paymentscan, plataforma de análisis especializada en el seguimiento de tarjetas vinculadas a activos digitales. Según esa medición, el acumulado del año ya supera los u$s3.900 millones transados en todo el mundo.
El mecanismo que explica el crecimiento es simple: el usuario carga o vincula la tarjeta con criptomonedas o stablecoins y, al pagar en un comercio físico u online, el sistema convierte ese saldo a moneda local en el momento. El negocio recibe pesos o dólares sin necesidad de aceptar cripto, lo que baja la fricción para masificar el uso.
Las tarjetas cripto sumaron 8.765.002 transacciones en julio, cerca de 780.000 operaciones más que las 7.985.376 registradas en junio, un alza cercana al 10% mes a mes.
El crecimiento en volumen y en cantidad de operaciones confirma que no se trata de un fenómeno puntual, sino de una tendencia sostenida que ya lleva siete meses de suba constante en 2026.
Quién domina el negocio de las tarjetas cripto en 2026
RedotPay, fintech de pagos cripto fundada en Hong Kong en 2023, lideró julio con u$s395,1 millones procesados y 6,2 millones de transacciones, lo que representa más del 52% del volumen total y cerca del 70% de las operaciones del mes.
Detrás se ubicaron:
- EtherFi, con u$s100,3 millones y 1,19 millones de operaciones
- KAST con u$s89,6 millones
- Karta con u$s58,39 millones
- WirexOne con u$s24,98 millones
- Tria con u$s16,04 millones
- PlasmaOne con u$s15,18 millones
- Bitget Wallet, Gnosis Pay y Safepal, entre más de una docena de emisores
Por qué la Argentina es un mercado clave para las tarjetas cripto
Argentina concentra más de un cuarto de toda la actividad cripto de América Latina y sus usuarios activos mensuales equivalen al 12% de la población del país, según datos de Lemon. Se trata de una de las tasas de adopción más altas del mundo.
América Latina, en conjunto, es terreno fértil para las tarjetas cripto por la combinación de inflación, devaluación y adopción creciente de activos digitales.
La región recibió más de u$s730.000 millones en criptomonedas durante 2025, con usuarios activos que crecieron tres veces más rápido que en Estados Unidos. Brasil es el mercado más grande, con más de u$s318.800 millones recibidos.
En el país ya operan tarjetas como Ripio Card y Lemon Cash, ambas sobre la red Visa, además de Belo, asociada a Mastercard. Todas permiten gastar saldo cripto con conversión automática al momento de la compra, el mismo mecanismo que explica el salto global de julio.
Qué controles enfrenta el crecimiento del sector
El avance de los pagos transfronterizos con cripto mantiene bajo la lupa a los organismos de supervisión financiera, que exigen a los emisores cumplir con marcos de verificación de identidad y prevención de lavado de dinero.
Los propios reportes de Paymentscan advierten que la medición podría no ser exhaustiva, ya que resulta difícil rastrear la totalidad de los plásticos emitidos en el mundo, por lo que el mercado real podría ser mayor al informado.
De todos modos, la escala sigue siendo marginal frente al sistema tradicional: Visa procesó u$s14,2 billones en volumen de pagos durante su año fiscal 2025, según su reporte anual.
El total acumulado de las tarjetas cripto en 2026 equivale apenas al 0,07% de esa cifra, lo que deja en claro que el margen de crecimiento para este segmento todavía es amplio.