Puntos importantes
El mercado de divisas se encuentra bajo una estricta vigilancia financiera, en medio de la agitación por la llegada al país de la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y el debate en torno a la trayectoria del tipo de cambio oficial.
Pese a los recientes rumores alimentados por proyecciones gubernamentales aisladas que mencionaban un dólar cercano a los $1.800, las pizarras del Banco Nación se ubicaron en $1.510 y el dólar mayorista cotizó a $1.489,50, acumulando un avance mensual de apenas un peso.
"El vocero lo mencionó como 'una posibilidad', pero no creo que el Gobierno quiera que el dólar se vaya hasta los $1.800. La verdad es que no lo veo, porque si no, no estaría vendiendo los bonos dólar linked ni estaría vendiendo futuros como para dar un poco de previsibilidad respecto al tipo de cambio. No me cierra eso; además, a esos precios, si se empieza a mover más la economía, los exportadores te llenan de dólares", opina Francisco Díaz Mayer, analista de ABC Mercado de Cambios, en declaraciones citadas por iProfesional.
La firmeza del esquema cambiario y la moderación de la volatilidad responden a un cambio estructural en la matriz de generación de divisas del país, que empieza a depender cada vez menos exclusivamente del agro y se diversifica hacia sectores como energía y minería.
El salto exportador que blindó la estabilidad cambiaria
Uno de los pilares que sostiene la estabilidad macroeconómica es el desempeño histórico del comercio exterior.
En el primer semestre del año, la balanza comercial acumuló un superávit de u$s13.923 millones, una cifra que superó holgadamente el resultado de todo el año 2025 (u$s11.320 millones).
En declaraciones a las que accedió iProUP, Emilio Botto, Jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital, destacó la profundidad de este proceso: "El crecimiento de las exportaciones energéticas y el fuerte superávit comercial representan uno de los cambios estructurales más importantes de la economía argentina".
"Esto reduce la volatilidad histórica del ciclo de generación de dólares y fortalece la estabilidad cambiaria de mediano plazo", añade el experto.
Este flujo constante de divisas proveniente de la cuenca no convencional de Vaca Muerta y los emprendimientos mineros otorga un colchón de previsibilidad ante las variaciones de la demanda interna y los vaivenes de las cosechas agrícolas.
Reservas del Banco Central: qué dicen las proyecciones privadas
Por su parte, la dinámica de compras de divisas por parte de la autoridad monetaria continúa mostrando solidez.
Aunque las últimas semanas evidenciaron una moderación en el ritmo de intervención, la acumulación de reservas encamina a julio a convertirse en el tercer mes de mayor saldo comprador del año para el Banco Central.
Desde el ámbito analítico señalan que se trata de una desaceleración circunstancial que no altera la tendencia de fondo ni debe extrapolarse al resto del segundo semestre, manteniéndose alineada con los objetivos del programa financiero.
A la par, el mercado analiza las proyecciones privadas frente a los rumores de devaluación.
Desde Wise Capital, su Chief Investments Officer, Ignacio Morales, remarca, en una análisis al que accedió iProUP, que las consultoras privadas estiman un valor para el dólar mayorista de $1.673 hacia fin de año y sitúan la divisa recién en torno a los $1.805 a un plazo de doce meses, descartando saltos abruptos e inminentes.
El respaldo del FMI bajo la lupa de Georgieva en Vaca Muerta
El escenario cambiario se completa con la visita estratégica de Kristalina Georgieva, quien dejó un itinerario que combinó reuniones de alto nivel con ministros, contactos con el sector privado y una recorrida por Vaca Muerta.
Desde Washington valoran la desaceleración de la inflación y los signos de reactivación productiva, aunque el directorio mantiene la atención sobre la consolidación del superávit fiscal y el ritmo de acumulación de reservas en un momento bisagra para el esquema macroeconómico.