Cómo los agentes de IA podrían cambiar el negocio de blockchain y abrir una nueva era

La próxima ola de adopción de blockchain podría no venir de bancos ni personas, sino de agentes de IA que operen y paguen de forma autónoma
Por W.D.
Economía Digital
31.07.2026 • 11:11hs • Economía Digital

Puntos importantes

Blockchain se posiciona como infraestructura financiera esencial para la economía de agentes de IA.

Agentes de IA demandarán millones de micropagos por servicios; tarjetas son inviables por costos fijos.

Aptos, Solana y BNB Chain lideran el futuro de estos pagos entre programas, impulsando sus tokens.

Los agentes de inteligencia artificial podrían convertirse en el próximo gran impulsor de blockchain, según Franklin Templeton. Para la gestora, el verdadero desafío no será la IA en sí, sino cómo esos sistemas harán pagos entre sí de forma automática.

En ese camino, blockchain tendría una ventaja: su capacidad de procesar millones de micropagos entre programas en segundos y a muy bajo costo.

La firma imagina un escenario en el que un software contrata capacidad de procesamiento, consulta una base de datos o accede a un modelo de IA y paga por ese servicio sin intervención humana.

Si ese modelo se consolida, blockchain podría transformarse en la infraestructura financiera de esa economía entre máquinas.

El obstáculo aparece cuando esos pagos pasan por la infraestructura tradicional: las tarjetas fueron diseñadas para compras realizadas por personas y por montos relativamente altos, no para que un agente de IA pague apenas una milésima de dólar por consultar una base de datos.

Con una comisión fija cercana a los u$s0,30, ese tipo de operaciones deja de tener sentido. Además, un agente no puede esperar varios días para saber si un pago fue aprobado: necesita que la operación se liquide en segundos para seguir ejecutando tareas.

Agustín Coll, especialista en inteligencia artificial, explica a iProUP que ahí aparece una de las principales ventajas de blockchain.

"Está mejor preparada para montos muy chicos, frecuencia muy alta y liquidación inmediata. Una comisión fija cercana a los 30 centavos vuelve inviable un pago de una milésima de dólar, y ahí la ventaja de una red programable es estructural", explica.

Eso no significa, aclara, que las tarjetas vayan a desaparecer. "Para operaciones grandes, como que un agente compre un pasaje o gestione una suscripción, las tarjetas siguen siendo competitivas y ofrecen protecciones que el usuario ya conoce".

Y agrega: "Lo más probable es un esquema híbrido donde el sistema elija el riel según el monto, la frecuencia y la necesidad de reversibilidad. De hecho, es lo que están construyendo tanto las redes de tarjetas como las empresas cripto".

Las redes que podrían salir beneficiadas

Si este modelo termina imponiéndose, para Franklin Templeton Aptos, Solana y BNB Chain son las blockchains mejor posicionadas para absorber ese volumen de operaciones, por su capacidad para procesar miles de transacciones por segundo y confirmar pagos en cuestión de segundos.

Ese escenario también impulsaría la demanda de los tokens nativos de cada red, ya que los agentes los necesitarían para pagar las comisiones de cada operación.

Un informe elaborado por Visa junto con Artemis también identifica un espacio para blockchain dentro de la economía de los agentes de IA, aunque con un enfoque más moderado.

El estudio distingue dos tipos de operaciones. Por un lado, las compras de mayor valor, como reservar un hotel o comprar un pasaje, donde las tarjetas siguen siendo una herramienta eficiente.

Por el otro, los micropagos entre sistemas informáticos, un segmento en el que Visa reconoce que blockchain y las stablecoins ofrecen ventajas por su bajo costo y la velocidad de liquidación.

Más que un reemplazo de una tecnología por otra, Visa apuesta a un modelo híbrido, donde cada infraestructura se utilice según el monto, la frecuencia y el tipo de transacción.

Esa convivencia ya empezó a probarse en proyectos como x402, un protocolo desarrollado inicialmente por Coinbase y Cloudflare que luego pasó a la Linux Foundation.

Según datos citados por Visa, desde su lanzamiento procesó unos u$s15 millones distribuidos en 109,6 millones de transacciones, principalmente sobre Base, Solana y Polygon.

Aunque el volumen todavía es chico frente al sistema financiero tradicional, x402 muestra hacia dónde apunta esta tecnología: procesar millones de micropagos entre programas por montos de apenas una fracción de centavo.

El problema es que gran parte de esa actividad no es comercial todavía, sino transacciones que podrían ser pruebas o movimientos internos del propio ecosistema.

Además, quedan preguntas sin resolver: quién responde si un agente de IA se equivoca al comprar un servicio, cómo se procesa una devolución o qué garantías existen de que el servicio se entregue antes de liberar el pago.

Para Coll, el desafío ya no pasa únicamente por la capacidad de procesar pagos, sino por las reglas que deberán acompañar esa infraestructura: "En la capa de gobernanza, que define quién autoriza, quién responde por un error y cómo se resuelve una disputa, el trabajo recién empieza".

Si ese ecosistema logra madurar, el especialista cree que también podría cambiar la forma en que se mide el valor del mercado cripto.

"Lo más relevante sería que, por primera vez, una parte importante de la actividad on chain responda a un uso económico concreto, como pagar por datos, cómputo o acceso a una API, y no sólo a rotación especulativa", explica Coll.

Y advierte: "Igual conviene tomar los números con cautela: una parte importante del volumen actual todavía corresponde a pruebas antes que a comercio genuino, así que estamos mirando una infraestructura en construcción con demanda real por delante".

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