Puntos importantes
El Senado de Estados Unidos dio un paso clave para destrabar la regulación cripto. La senadora republicana Cynthia Lummis presentó este miércoles un nuevo borrador de Clarity Act, la ley que busca ordenar el mercado de activos digitales en el país con mayor peso financiero del mundo.
El texto fusiona el trabajo que venían haciendo por separado los comités de Banca y de Agricultura del Senado, y llega dos meses después de que la propuesta superara el filtro del Comité Bancario por 15 votos a favor y 9 en contra, con respaldo bipartidista.
Que la ley avance importa, y mucho, para toda la industria cripto global. Se trata de la norma que definiría, por primera vez, qué organismo regula qué en Estados Unidos: la SEC se ocuparía de los valores digitales y la CFTC pasaría a supervisar directamente a exchanges, brokers, custodios y fondos que operan con comodities digitales.
El nuevo texto trae cambios puntuales respecto de versiones anteriores. Prohíbe explícitamente que una moneda digital de banco central (CBDC) se use como herramienta de política monetaria en Estados Unidos.
También impide que ciertos funcionarios públicos, incluidos altos cargos del Ejecutivo, y sus cónyuges emitan o patrocinen activos digitales mientras estén en funciones, una cláusula que apunta directamente a los conflictos de interés que generaron los negocios cripto vinculados al entorno del presidente Donald Trump.
En materia de stablecoins, el proyecto introduce varias restricciones y protecciones:
- Prohíbe que sus emisores paguen intereses o rendimientos que funcionen, en la práctica, como el interés de un depósito bancario
- Sí permite recompensas atadas al uso real del token, no a la simple tenencia
- Protege a los desarrolladores de software que no manejan fondos de terceros
- Blinda a los NFT de ser tratados como valores salvo excepciones puntuales
- Bajo el título Keep Your Coins Act prohíbe a cualquier agencia federal restringir el derecho a la autocustodia de criptoactivos
El camino de Clarity Act hasta hoy
Su aprobación no es, para nada, un trámite sencillo. En enero, el propio Comité de Agricultura pospuso su debate y frenó la votación. Después, Coinbase retiró su apoyo público al considerar que un borrador anterior resultaba más dañino que la falta de regulación actual.
Más de 200 empresas del sector, entre ellas Coinbase, Ripple, Kraken y Circle, llegaron a enviarle una carta al Senado para exigir que la ley se votara de una vez.
Para Argentina, el desenlace de la Clarity Act no es un dato menor. El mercado de stablecoins ligadas al dólar ya mueve unos u$s290.000 millones a nivel global, y el propio Tesoro de Estados Unidos proyectó que podría superar los u$s2 billones hacia 2028 si hay marco legal que lo respalde.
Expertos consultados por iProUP advirtieron que una mayor adopción de USDT y otras stablecoins en la región, impulsada por más claridad regulatoria en Estados Unidos, puede reducir la demanda de pesos y el margen de maniobra de los gobiernos, a través del Banco Central, para financiar gasto público.
Lummis fue clara sobre los tiempos. Dijo que las próximas semanas son la última oportunidad real que tendrán en años para aprobar la ley correctamente.
Agradeció el respaldo de Tim Scott, John Boozman y John Thune, y reconoció aportes de legisladores demócratas, aunque aclaró que la negociación con la oposición todavía no está cerrada.