Puntos importantes
Grayscale, una de las principales gestoras de activos, presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) una solicitud para lanzar un fondo cotizado en bolsa (ETF) al contado de Worldcoin.
El instrumento se lanzaría bajo el ticker GWLD, y tras conocerse la noticia, el token WLD reaccionó con una leve recuperación tras conocerse la noticia, pese a que acumula una caída superior al 97% desde su máximo histórico.
Worldcoin busca llegar a Wall Street con su propio ETF cripto
La gestora de activos digitales registró el formulario S-1 el 20 de julio de 2026 ante la SEC, con el objetivo de listar el ETF en el Nasdaq.
El fondo mantendría directamente tokens WLD, sin recurrir a derivados ni estrategias apalancadas, y seguiría el precio de mercado a través del CoinDesk Worldcoin Benchmark Rate.
La estructura prevé la creación y reembolso de acciones en cestas de 10.000 unidades, con BitGo Bank & Trust como custodio y BNY Mellon como administrador.
Worldcoin, cofundado por Sam Altman mediante Tools for Humanity, busca construir un sistema de identidad digital global basado en el escaneo de iris con dispositivos llamados Orbs.
La propuesta pretende diferenciar humanos de bots en un mundo dominado por la inteligencia artificial. Sin embargo, el proyecto enfrenta críticas regulatorias en múltiples países por el uso de datos biométricos y por la concentración de tokens en pocas manos.
De hecho, las 100 carteras más grandes concentran cerca del 90% de los WLD en circulación, lo que genera dudas sobre su estabilidad.
Tras conocerse la presentación del ETF, el token WLD repuntó un 3,5%, aunque su cotización se mantiene en torno a u$s0,37, muy lejos de los u$s11,74 alcanzados en marzo de 2024.
La caída del 97% muestra la presión de los desbloqueos de tokens programados hasta 2028, como el impacto de las medidas regulatorias en Europa, Asia y América Latina.
La aprobación del ETF GWLD daría acceso institucional a uno de los proyectos más ambiciosos de identidad digital, aportando visibilidad y legitimidad, aunque la fragilidad del token y las controversias regulatorias convierten al producto en un vehículo de riesgo extremo.
La propia Grayscale reconoce en su folleto los peligros asociados a la concentración de tenencias y a las acciones regulatorias en múltiples jurisdicciones.
Grayscale quiere pagar dividendos en efectivo para quienes poseen Ethereum o Solana
En paralelo, Grayscale confirmó que modificará sus ETF de Ethereum y Solana para pagar dividendos en efectivo a los accionistas, convirtiendo las recompensas de staking en distribuciones trimestrales.
El cambio, previsto para entrar en vigor el 7 de agosto de 2026, busca atraer a inversores tradicionales al ofrecer un esquema más familiar de ingresos periódicos.
La gestora de activos digitales presentó ante la SEC un suplemento de prospecto que introduce un nuevo acuerdo fiduciario en sus fondos de staking de Ethereum (ETHE) y Solana (GSOL).
Bajo esta estructura, las recompensas obtenidas por participar en la validación de bloques en ambas redes serán convertidas en efectivo y distribuidas a los accionistas al menos una vez por trimestre.
Hasta ahora, las recompensas de staking se acumulaban dentro del fideicomiso, incrementando el valor liquidativo del fondo, pero sin llegar directamente a los inversores.
Con esta modificación, Grayscale busca transformar esos beneficios técnicos en flujos de liquidez tangibles y predecibles, similares a los dividendos de los fondos tradicionales.
El ETF de Ethereum (ETHE) ya había comenzado a realizar pagos en efectivo a principios de 2026. En enero distribuyó u$s9,4 millones, en febrero u$s2,75 millones y en marzo u$s2,24 millones, sumando más de u$s14,3 millones en el primer trimestre.
Una distribución adicional en abril alcanzó los u$s2,39 millones. Estos antecedentes muestran cómo el mecanismo puede convertirse en una práctica estandarizada.
En el caso de Solana, el ETF GSOL destina el 100% de sus tenencias al staking, generando actualmente un rendimiento bruto anual cercano al 6,1%.
Con la nueva estructura, esas recompensas se convertirán en efectivo y se distribuirán trimestralmente, descontando comisiones y retenciones fiscales.