Puntos importantes
Hay un nivel que Bitcoin lleva días intentando superar y al que todavía no puede torcer. El objetivo es u$s65.000. El activo subió, tocó esa zona, retrocedió, volvió a intentarlo y volvió a ceder. Pese a cotizar por debajo de ese nivel, muestra volúmenes cercanos a los u$s30.000 millones, un 6% por encima del promedio mensual.
Ese volumen alto en un precio que no sube es una señal técnica específica: hay compradores y vendedores activos en la misma zona, y los vendedores están ganando el pulso por ahora. Los rangos intradiarios rondan apenas u$s811 entre el mínimo y el máximo, lo que confirma que el mercado está en un punto de decisión, no de movimiento. Pero un reciente movimiento muestra
Cómo interpretar el movimiento de la ballena
Andrés Roncero, economista especializado en mercados de criptoactivos, asegura a iProUP que "Bitcoin superó el SMA-50, la media móvil de 50 días que está en torno a los u$s64.000, y eso es constructivo. Pero la distancia hasta la SMA-90 en u$s70.300 es enorme".
"Lo que el precio está diciendo es que el mercado no tiene convicción suficiente para seguir comprando en esta zona. El volumen alto sin avance de precio es una señal de distribución hasta que se demuestre lo contrario", precisa el experto.
Glassnode en su análisis que explica con claridad la dinámica actual. En el rebote de Bitcoin desde los mínimos de u$s57.900, dos grupos distintos de inversores están vendiendo simultáneamente:
- El primero son los holders de largo plazo, que compraron cerca de los máximos del ciclo anterior, en la zona de u$s80.000 a u$s120.000, que están usando el rebote para reducir pérdidas. No se deshacen de sus posiciones por convicción, sino porque el precio se acercó suficientemente a su costo base como para que el dolor de seguir esperando sea mayor que el de cristalizar la pérdida
- El segundo grupo son los compradores de mínimos, quienes entraron cerca de los u$s58.000 en junio, que están tomando ganancias del 10% al 12% acumulado. Tienen razón desde su perspectiva individual, pero su venta colectiva crea presión en la misma zona donde el mercado necesita compradores para seguir subiendo
La noticia que puede parecer mala tiene, sin embargo, una lectura más constructiva de fondo. El mismo análisis de Glassnode señala que "la ola de oferta que salía en cada rally ya no está creciendo".
Los holders de largo plazo que antes vendían con ganancia en los rebotes ahora lo hacen con pérdida y cada vez menos. La pérdida realizada diaria de ese grupo alcanzó su pico hace dos semanas y ahora está bajando. En ciclos anteriores, esa desaceleración fue la condición previa para cualquier recuperación sostenida.
La billetera dormida por 8 años que movió u$s383 millones
En medio de ese debate técnico, el mercado registró uno de los movimientos on-chain más llamativos de los últimos meses. Una billetera de Bitcoin que no había gastado ni un satoshi en ocho años transfirió 5.908 BTC, equivalentes a aproximadamente u$s383 millones a precios actuales.
La historia de esta billetera es un resumen perfecto de la volatilidad de Bitcoin como activo:
- El propietario compró entre diciembre de 2017 y enero de 2018, cuando cotizaba cerca de los u$s16.000, pagando aproximadamente u$s100 millones por esa posición
- Sobrevivió la caída del 80% de 2018, que llevó a Bitcoin a u$s3.200
- Mantuvo durante el rally de 2021 hasta u$s69.000
- Aguantó el derrumbe de 2022 a u$s15.500, momento en que la posición estuvo brevemente en pérdida
- Se mantuvo inmóvil el año pasado, cuando el precio llegó a u$s122.000 y la posición valía cerca de u$s726 millones.
Hoy, con el precio a mitad de ese máximo, el titular decidió mover los fondos. La ganancia acumulada es de aproximadamente el 284% sobre el capital inicial.
El detalle crucial es el destino. Los 5.908 BTC llegaron a una nueva dirección que no está identificada como una cuenta de depósito de ningún exchange. No fueron a Coinbase, Binance, ni a ninguna plataforma conocida. La dirección de origen tenía formato "1", el original de Bitcoin desde 2009, y la receptora incluía el "bc1q", formato moderno que reduce costos de transacción.
Ese cambio de formato es la pista más relevante del movimiento. En muchos casos, cuando un holder de largo plazo actualiza el formato de sus direcciones, lo está haciendo por razones de seguridad operativa. Mejorar el esquema de custodia, rotar claves o separar activos para gestión patrimonial. No es sinónimo de venta.
Cómo interpretar el movimiento de la ballena
Lucrecia Simes, analista financiera especializada en mercados de activos digitales, pone en perspectiva el movimiento para quienes no siguen el análisis on-chain habitualmente: "Una transferencia entre billeteras privadas sin pasar por un exchange no es una señal de venta, es una reorganización".
"Si el titular quisiera vender u$s383 millones de Bitcoin en el mercado abierto, lo primero que haría sería depositar en un exchange o usar una plataforma OTC. Mientras los BTC no lleguen a una dirección de depósito conocida, el mercado no tiene evidencia de presión vendedora. Solo tiene un movimiento de custodia que puede tener decenas de explicaciones legítimas", advierte.
Según la experta, "la posición en octubre valía u$s726 millones y ahora u$s383 millones. Si aguantó sin vender cuando tenía u$s400 millones de ganancia adicional sobre la mesa, es poco probable que haya elegido mover los fondos hoy simplemente para cristalizar menos ganancia. La lógica del comportamiento histórico de esta billetera apunta hacia reorganización, no hacia liquidación".
El siguiente paso que el mercado va a monitorear es si esa dirección receptora realiza alguna transferencia posterior hacia un exchange. Si los BTC se mueven a Coinbase o Binance en las próximas horas o días, el escenario cambia. Si permanecen en esa dirección durante semanas, la lectura de custodia se confirma.
Los niveles que definen la próxima semana
El mapa técnico de Bitcoin en este momento tiene tres zonas de referencia que los analistas están mirando de cerca:
- El soporte inmediato está en u$s64.043 (SMA-50). Mientras el precio se mantenga por encima de ese nivel, el sesgo de corto plazo es constructivo. Si cede con volumen, el siguiente soporte está en los u$s62.521 (SMA-30) y luego en la zona de u$s60.000-u$s60.400
- La resistencia inmediata es u$s65.000, nivel psicológico que el mercado no pudo superar con un cierre diario convincente. Por encima de ese nivel, el siguiente obstáculo significativo está en u$s67.300 y luego en u$s69.000, zona que Glassnode identifica como el costo base de los compradores de corto plazo, en el que se espera "una reacción fuerte"
- La resistencia de largo término está en u$s70.300 (SMA-90) y u$s73.500 (SMA-200). Recuperar esas franjas convertiría el rebote en una tendencia, pero la distancia desde los precios actuales implica que no será inmediato
Además, los ETF spot de Bitcoin recibieron u$s108 millones el 15 de julio, que se suman a los u$s181 millones del día previo. Son dos sesiones consecutivas de entradas, primera señal sostenida desde principios de mes.
La pregunta que el mercado no puede responder hoy es si la compra spot es lo suficientemente fuerte como para absorber la presión vendedora de los holders de largo plazo (bajan pérdida) y compradores de mínimos (toman ganancia).
Con probabilidades de suba de tasas de la Fed en julio cayendo al 10,2%, el viento macro está a favor. El argumento fundamental mejora tras datos de inflación más bajos de lo esperado en la misma semana. Con la billetera de u$s383 millones que no llegó a ningún exchange, no hay presión adicional confirmada.
El nivel clave es u$s69.000, el costo base de los compradores de corto plazo de este ciclo. Si Bitcoin lo supera de forma limpia, la recuperación puede continuar hacia los u$s70.000-u$s73.000. Si lo rechaza con volumen alto, vuelve a quedar atrapado en el mismo rango que lleva más de 300 días definiendo su precio.