Puntos importantes
Hace siete días, Bitcoin cotizaba cerca de los u$s62.000 bajo una presión que parecía difícil de revertir.
En este medio contamos acerca de salidas de fondos cotizados (ETF) por u$s425 millones en una sola jornada, la Fed con sesgo hawkish, el conflicto entre EE.UU. e Irán empujando el precio del petróleo al alza y el sentimiento del mercado en zona de "miedo extremo".
Ahora el precio del activo más seguido del mundo cripto busca cruzar los u$s65.000, con un avance semanal del 6,25%. El Índice de Miedo y Codicia está a solo seis puntos de la zona neutral, el nivel más alto desde mediados de mayo.
Bitcoin: qué pasa con el precio hoy
Lo que cambió no fue el mercado cripto en sí mismo. Fue la macro estadounidense, que en 48 horas dio dos señales que el mercado llevaba meses esperando.
El lunes llegó el IPC de junio y reportó caída del 0,4% mensual, con la tasa anual bajando al 3,5% frente al 4,2% previo. La inflación subyacente bajó al 2,6% interanual. Ambas lecturas fueron mejores que el consenso de los economistas.
El martes llegó el la inflación mayorista (IPP) y fue todavía más impactante, con una caída del 0,3% mensual contra una expectativa de una lectura plana, con el indicador anual en 5,5% frente al 6,2% esperado. El IPP subyacente avanzó solo un 0,2%, muy por debajo del 0,4% proyectado.
Los dos índices apuntan en la misma dirección. Las presiones inflacionarias en EE.UU. se están moderando más rápido de lo que la Fed anticipaba. La consecuencia inmediata fue fulminante: las probabilidades de una suba de tasas en la reunión del 28 y 29 de julio se desplomaron del 41,7% al 16,6% en cuestión de horas.
Florencia Pizarro, economista especializada en política monetaria y mercados financieros, explica a iProUP el mecanismo de transmisión al mercado cripto: "Bitcoin es extremadamente sensible a las expectativas sobre la Fed porque el mercado lo trata como un activo de riesgo de alta beta".
La profesional precisa que "cuando las tasas suben o pueden subir, el capital huye hacia instrumentos seguros. Cuando la Fed da señales de pausa o recorte, ese capital busca rendimiento y parte va a cripto".
"Los dos datos de inflación de esta semana fueron exactamente la señal que el mercado necesitaba para volver a apostar al peso de las tasas", completa.
Bitcoin: qué pasó con los ETF
El rebote del precio llegó acompañado de algo que el mercado estaba esperando después de semanas de salidas: ingresos en los ETF spot de Bitcoin en Estados Unidos.
El martes 14 de julio, los fondos registraron entradas netas por u$s181 millones. El 90% del flujo lo concentró BlackRock. Su IBIT captó u$s139 millones, mientras Fidelity sumó u$s21 millones adicionales.
Ningún fondo registró salidas en la jornada. Los activos totales de los ETF spot de Bitcoin subieron de u$s75.000 millones a u$s78.000 millones.
Es una señal positiva. Pero hay un matiz que los analistas no pasan por alto y es que los flujos de julio siguen siendo irregulares. El lunes 13, el mismo día en que el mercado anticipaba los buenos datos de inflación, los ETF registraron salidas por u$s425 millones, incluyendo u$s245 millones de Fidelity y u$s185 millones de BlackRock. Al día siguiente, entraron u$s181 millones. Una reversión de un día para el otro, sin una tendencia consolidada.
Lucrecia Simes, analista financiera especializada en mercados de activos digitales, pone en perspectiva la volatilidad de los flujos: "Lo que estamos viendo en los ETF es capital que reacciona tácticamente a cada dato macro, no una posición estratégica de largo plazo".
"Entran cuando la inflación baja, salen cuando el petróleo sube por la tensión con Irán. Para que el rebote de Bitcoin sea real y sostenible, necesitamos que los ETF muestren entradas durante al menos cinco sesiones consecutivas, especialmente de IBIT. Una jornada positiva no hace tendencia", sentencia la experta.
Las ballenas movieron u$s202 millones a Binance
Mientras los ETF mostraban esa volatilidad, el análisis on-chain captó algo más llamativo el 13 de julio. Las ballenas (inversores con entre 1.000 y 10.000 BTC) enviaron aproximadamente u$s202 millones a Binance en una sola jornada, triplicando en volumen a los flujos de inversores minoristas.
Fue el tercer mayor ingreso de ballenas al exchange desde mayo. Solo lo superaron los movimientos de fines de abril y comienzos de mayo, que precedieron (sin ser la causa directa) al rebote del precio hacia los u$s80.000.
La lectura del dato no es unívoca. Cuando las ballenas depositan en exchanges, aumentan la oferta disponible para ceder. Eso puede preceder a una venta o una preparación para operar activamente.
Para el analista Pedro Martínez, "si esas entradas van seguidas de un aumento en los saldos de la exchange y una caída del precio, la señal es bajista. Si el mercado absorbe esa oferta sin ceder, la señal es que la demanda subyacente es más fuerte de lo que el precio actual indica".
En paralelo, hay un movimiento que cuenta exactamente la historia opuesta. Una billetera inactiva durante siete años transfirió 2.931 BTC (aproximadamente u$s188 millones) hacia una nueva dirección de autocustodia, sin pasar por ningún exchange.
Los fondos nunca estuvieron disponibles para la venta. Es una reorganización patrimonial (o simplemente la actualización de un formato de dirección) que no implica intención de liquidar.
El mercado tiene, entonces, dos comportamientos simultáneos entre los grandes tenedores. Algunos depositan en exchanges y otros sacan hacia autocustodia. La suma de esos flujos definirá si el precio puede sostener los niveles actuales.
Strategy reveló su línea roja
En medio del rebote del mercado, el CEO de Strategy, Phong Le, hizo declaraciones que ilustran perfectamente hasta qué punto el modelo de la empresa depende del precio de Bitcoin y cuánto margen tiene todavía.
En una entrevista con Bloomberg TV el martes, Le afirmó que Strategy no considerará ningún ajuste de emergencia a menos que BTC caiga al rango de u$s8.000 a u$s10.000.
"Hasta ese momento, nos sentimos muy seguros con el balance general", señaló.
A precios actuales de u$s65.000, eso representa una caída adicional del 85%. Un escenario que prácticamente ningún analista serio contempla como probable en el corto plazo.
Lo que sí está bajo presión es STRC, el instrumento de acciones preferentes de Strategy, que perdió su valor nominal de u$s100 en abril y llegó a caer a u$s75 a fines de junio. Hoy cotiza cerca de u$s90, recuperándose parcialmente gracias a que la empresa amplió su reserva en dólares y firmó un acuerdo de monetización de Bitcoin para financiar dividendos.
Le fue explícito: "Hemos aprendido que contar con acceso líquido a capital en dólares es bastante importante".
El mNAV (métrica que compara la capitalización de mercado de MSTR con el valor de sus tenencias en Bitcoin) cayó por debajo de 1 a fines de junio y hoy se ubica en 1,02. MSTR cerró el martes con una caída del 6%, en u$s97,58, acumulando una baja del 36% en lo que va del año y un 78% menos que hace 12 meses.
Los niveles que definen el próximo movimiento
El rebote tiene argumentos concretos. Inflación bajando, probabilidades de una suba de tasas de la Fed derrumbadas al 16%, ETF con entradas y Ethereum superando en rendimiento relativo a Bitcoin por quinto día consecutivo, una señal que históricamente precedió recuperaciones amplias del mercado cripto.
"Una ruptura por encima de los u$s66.000 nos prepara para volver a probar los u$s70.000 e incluso posiblemente los u$s75.000 para fin de mes", advierte Martínez.
"Con los ETF volviéndose positivos, u$s400 millones en flujos netos en la última semana y el posible avance de la Ley CLARITY, los fundamentos y los aspectos técnicos están comenzando a alinearse para un avance hacia los u$s100.000 para el final del trimestre", añade.
Los niveles técnicos que el mercado monitorea son claros. La resistencia inmediata está en u$s66.000. Si se supera con volumen, el siguiente objetivo es la zona de u$s67.300 a u$s68.000.
Una reconquista de los u$s70.000 antes de fin de mes dependería de que la Fed envíe señales de pausa en su reunión del 29 de julio y de que los ETF mantengan entradas durante varios días consecutivos.
Si el rebote falla y el precio cae por debajo de u$s62.500 con volumen sostenido, el soporte siguiente está en la zona de u$s58.700 a u$s60.000, y la línea de soporte de la Ley de Potencias de Fidelity, cerca de u$s58.000, volverá al centro del análisis.
Dos datos de inflación más bajos de lo esperado cambiaron el tono del mercado en menos de 48 horas. Bitcoin subió más del 6% en la semana, los ETF volvieron al verde, las ballenas se movieron y el CEO de Strategy declaró que la empresa recién entraría en pánico si Bitcoin cayera un 85% desde los precios actuales.
La señal de corto plazo es la más constructiva desde principios de mayo. Pero el mercado sabe que la verdadera prueba no es el IPC ni el IPP de junio, es lo que diga la Fed el 29 de julio.
Si Warsh confirma la pausa y los flujos de ETF siguen siendo positivos durante la semana previa a esa reunión, el escenario de u$s70.000 antes de fin de mes tiene fundamento real.
Si la geopolítica (tensión con Irán y petróleo por encima de u$s100) vuelve a empujar la inflación al alza en julio, la Fed podría subir igual y la narrativa de este rebote se derrumbaría tan rápido como se construyó.
Por ahora, Bitcoin respiró. El mercado decidió que eso es suficiente para comprar.