Los holders de largo plazo ya controlan el 84% de los BTC en circulación, el nivel más alto desde 2016, según un informe de Alphractal. En ese sentido, la señal que mira ahora el mercado no está tanto en el precio de bitcoin sino en quiénes están acumulando las monedas.
Cada vez más bitcoin queda en manos de inversores que mantienen sus posiciones durante meses, mientras pierden participación quienes compran y venden buscando movimientos rápidos.
Según el informe, los holders de largo plazo concentran el 84% del suministro circulante, frente al 16% que permanece en manos de inversores de corto plazo.
La diferencia importa porque los inversores de largo plazo suelen moverse menos frente a la volatilidad. En esta categoría entran quienes mantienen sus bitcoin durante más de 155 días.
La tendencia también se ve en las exchanges:
- Las reservas cayeron a 2,08 millones de BTC, su nivel más bajo desde 2018
- Las direcciones activas diarias llegaron a 1,12 millones
Esto muestra que hay menos bitcoin disponible para vender de inmediato, aunque los inversores de largo plazo pueden desprenderse de sus monedas en cualquier momento.
La acumulación no alcanza para iniciar una suba
La pregunta que sigue el mercado es si esta menor oferta alcanzará para impulsar una nueva suba.
Para que eso ocurra, bitcoin necesita nuevos compradores, y el desafío es que BTC compite por el capital con otros activos que hoy atraen a los inversores, como las compañías vinculadas con inteligencia artificial y las grandes salidas a bolsa.
Si vuelven las compras de ETF de bitcoin al contado o de empresas que sumen BTC a sus reservas, la menor cantidad de monedas disponibles podría amplificar una suba.
De todos modos, los analistas todavía no ven confirmada una nueva tendencia alcista. La acumulación de largo plazo es una señal positiva, pero el mercado todavía necesita que aparezca demanda suficiente para convertir esa menor oferta en una suba sostenida.
Bitcoin pierde fuerza y compite por el capital con otros activos
Bitcoin atraviesa una etapa de menor impulso después de haber alcanzado su máximo histórico de u$s126.223 en octubre de 2025. Desde entonces, la criptomoneda llegó a perder cerca de la mitad de su valor y volvió a niveles que no registraba desde 2024.
La corrección coincidió con un cambio en las preferencias de los inversores. Parte del capital que había llegado al mercado cripto comenzó a dirigirse hacia otros sectores, especialmente compañías vinculadas con inteligencia artificial y tecnología.
Los ETF de bitcoin al contado en Estados Unidos también reflejaron ese escenario, con varias jornadas de salidas de capital durante junio y comienzos de julio, aunque luego registraron algunos días de recuperación.