Zcash (ZEC) fue incluida por Forbes entre el top ten de criptomonedas recomendadas para comprar en 2026 luego de registrar una fuerte suba en el último año.
El token enfocado en privacidad cotiza alrededor de los u$s545 y acumula un avance de 17% en la última semana.
La selección ubicó a Zcash junto a activos como:
- Bitcoin (BTC)
- Ethereum (ETH)
- Hyperliquid (HYPE)
Para ingresar al ranking, las criptomonedas debían superar los u$s5.000 millones de capitalización y demostrar utilidad como reserva de valor.
Uno de los factores que impulsó el interés sobre Zcash fue la menor cantidad de monedas disponibles para operar en el mercado.
A comienzos de junio, la red alcanzó un récord de 5,1 millones de ZEC protegidos, cerca de un tercio del total existente.
La vulnerabilidad que puso en jaque al proyecto
A ese escenario se sumó el halving de noviembre de 2024, que redujo a la mitad la recompensa por bloque, de 3,125 ZEC a 1,5625 ZEC.
Con una menor emisión de nuevos tokens, el mercado recibió menos oferta adicional. El escenario regulatorio también mejoró para el proyecto.
En enero, la Fundación Zcash informó que la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) cerró una investigación de dos años vinculada a ofertas de criptoactivos sin aplicar sanciones.
La investigación había comenzado a partir de una citación en 2023 y representaba uno de los principales riesgos para una criptomoneda enfocada en privacidad.
El rally de Zcash también expuso los riesgos del proyecto. A fines de mayo, un investigador detectó una vulnerabilidad crítica en Orchard, el pool protegido de la red, que en teoría podía haber permitido crear ZEC falsos.
La Electric Coin Company y la Fundación Zcash corrigieron el problema mediante un hard fork de emergencia realizado pocos días después. La revisión posterior de la red confirmó que no se habían generado monedas adicionales.
Cuále fue el episodio que tuvo impacto en el mercado
ZEC cayó 38% tras conocerse la vulnerabilidad y algunos indicadores on-chain mostraron señales de presión sobre la red.
Más tarde, los hermanos Winklevoss respaldaron la realización de verificaciones formales del código para reducir el riesgo de nuevos errores.
El otro gran desafío para Zcash está en Europa. La regulación MiCA, que establece el marco para los criptoactivos en la Unión Europea, contempla restricciones para plataformas que ofrezcan activos con funciones integradas de anonimato.
La norma entrará en vigor en 2027 y ya llevó a algunos exchanges a retirar criptomonedas centradas en privacidad, algo que podría limitar el acceso de estos activos a usuarios europeos.
Aunque la recuperación de Zcash estuvo acompañada por factores estructurales como una menor oferta disponible y una reducción en la emisión, el activo todavía enfrenta desafíos de adopción y regulación.
Ese regreso al centro de la escena también volvió a poner bajo la lupa a su creador, Zooko Wilcox, quien abrió un debate que apunta directamente al futuro de Bitcoin.
El creador de Zcash abrió un debate sobre el futuro de Bitcoin
El histórico límite de 21 millones de Bitcoin (BTC), considerado uno de los pilares de su política monetaria, volvió al centro de la discusión luego de que Wilcox planteara que esa cifra podría no ser suficiente para garantizar la seguridad de la red en el largo plazo.
El cofundador de Zcash advirtió que Bitcoin podría enfrentar dificultades cuando finalice la emisión de nuevas monedas y los mineros dependan principalmente de las comisiones por transacción para mantener operativo el sistema.
Según Wilcox, una emisión permanente, aunque baja y predecible, podría ofrecer incentivos económicos más estables para quienes aseguran la red sin generar una inflación significativa.
La propuesta choca con uno de los principios centrales de Bitcoin. Desde su creación, la criptomoneda fue diseñada con un suministro máximo de 21 millones de unidades, una característica que sus defensores consideran clave porque garantiza escasez y la diferencia de las monedas tradicionales.
Además, Bitcoin reduce progresivamente su emisión mediante un mecanismo automático que disminuye la recompensa de los mineros cada cuatro años.
El desafío de Bitcoin cuando se termine la emisión
El planteo de Wilcox reavivó una discusión de largo plazo dentro del ecosistema: qué ocurrirá cuando Bitcoin alcance su límite máximo y desaparezca la recompensa por bloque que hoy reciben los mineros.
En ese escenario, la seguridad de la red dependerá principalmente de las comisiones que paguen los usuarios por procesar transacciones.
El debate surge por la posibilidad de que esos ingresos sean suficientes para sostener una infraestructura de minería capaz de proteger la blockchain.
Para muchos defensores de Bitcoin, modificar el límite de 21 millones no es una opción. Cambiar esa regla implicaría alterar uno de los principios centrales del protocolo y requeriría un consenso amplio entre desarrolladores, usuarios y operadores de la red.
La postura de Wilcox resulta especialmente llamativa porque Zcash, la criptomoneda que ayudó a crear en 2016, también adoptó un suministro máximo de 21 millones de monedas, aunque incorporó herramientas de privacidad basadas en pruebas criptográficas de conocimiento cero conocidas como zk-SNARKs.
Aunque una modificación del límite de Bitcoin parece poco probable en el escenario actual, el planteo expuso uno de los desafíos que la red deberá resolver a futuro: cómo mantener los incentivos económicos para los mineros cuando la emisión llegue a cero y las comisiones sean la principal fuente de ingresos.