Mercado Pago, el brazo financiero del unicornio regional del ecommerce Mercado Libre, reveló cómo fue el comportamiento y las transacciones de sus usuarios durante el cruce de octavos de final entre la Argentina y Egipto y, en ese sentido, confirmó la parálisis total que vive el país cuando juega la Selección.
Los datos demuestran que en la previa del partido los pagos en comercios y las transferencias crecen con fuerza, mientras que durante los 90 minutos del encuentro los movimientos de dinero se reducen de forma drástica.
Según el relevamiento, los pagos en comercios mediante Mercado Pago llegaron a caer hasta 80% mientras se disputaba el partido.
Esta pausa generalizada coincidió, además, con una caída del 35% en los pagos con QR en colectivos y subtes, en comparación con un día promedio.
La contracara de esta parálisis fue la aceleración frenética registrada en la hora previa al pitazo inicial.
Dos horas antes del partido, las transferencias entre personas crecieron un 32% respecto de un día habitual, mientras que los cobros con código QR en comercios se incrementaron un 62%.
Este pico de consumo previo estuvo impulsado por las compras de último momento para acompañar el encuentro. Los rubros que más crecieron fueron lácteos, panadería y bebidas, mientras que en contrapartida descendieron los consumos no comestibles, como mercerías, ferreterías, clubes y gimnasios.
Un patrón que se repite: el antecedente de Cabo Verde
Se trata de una tendencia recurrente cada vez que juega el equipo argentino en este Mundial 2026.
En la previa del partido frente a Cabo Verde, por los dieciseisavos de final, el fenómeno ya se había manifestado con fuerza.
Los rubros que más dispararon sus compras en esa ocasión fueron bebidas y vinotecas, con un incremento de 106% y un ticket promedio de $26.265. También crecieron con fuerza las rotiserías y casas de comida, con un aumento del 79% en sus ventas y un ticket promedio de $19.816 por operación.
Ambos encuentros terminaron con triunfos agónicos de la Selección, algo que profundizó el impacto emocional y económico de cada partido.
Frente a Cabo Verde, Argentina necesitó el tiempo suplementario para imponerse por 3 a 2, mientras que frente a Egipto el equipo remontó un resultado adverso en los octavos de final y también se impuso por 3 a 2.
En ese partido, un gol decisivo de Lionel Messi en los minutos finales sostuvo la clasificación a cuartos de final. Este tipo de definiciones ajustadas incrementa la tensión colectiva y potencia el freno en el consumo mientras el balón está en juego, aunque una vez finalizado cada encuentro la actividad comercial volvió gradualmente a sus niveles habituales.
La actividad comercial se normaliza apenas termina el partido
Durante el día de ayer, la actividad comercial volvió a la normalidad a partir de las 15 horas. Los rubros que mostraron un mayor crecimiento en ese horario fueron la mercadería general, con un incremento del 25%, y el combustible, con un aumento del 19% respecto de un día habitual.
Este repunte confirma que el freno en el consumo se concentra exclusivamente en la franja horaria del partido.
Fuera de esa ventana, los hábitos de pago y de movilidad recuperan rápidamente su ritmo normal, un dato clave para comercios, bancos y billeteras digitales a la hora de planificar promociones y stock durante el Mundial.
El relevamiento de Mercado Pago aporta una radiografía inédita del comportamiento económico argentino durante el Mundial 2026.
Muestra cómo un evento deportivo puede modificar, durante algunas horas, los hábitos de consumo de millones de personas, y confirma el peso que tiene la Selección en la vida cotidiana del país, más allá de lo estrictamente futbolístico.
Los datos permiten anticipar patrones similares de cara a los próximos partidos del equipo en el torneo. Comercios de proximidad, kioscos y rotiserías aparecen como los principales beneficiados de este fenómeno estacional: con cada nuevo cruce de la Selección, el país repite el mismo ciclo, consumo acelerado antes del partido y una pausa casi total mientras Argentina juega.