Marcelo Trovato, manager de Pronóstico Bursátil, analiza la importancia que volverá a tener el valor del tipo de cambio en los próximos comicios
10.07.2026 • 14:05hs • Columna
Columna
2027: la elección donde el mercado volverá a mirar al dólar
Falta más de un año para las elecciones presidenciales de 2027 y cualquier análisis serio debe comenzar con una aclaración: esto no es una predicción. Es simplemente un ejercicio de escenarios.
Supongamos que el Gobierno llega a octubre de 2027 con una inflación estabilizada entre el 1,5% y el 2% mensual, un dólar relativamente contenido y sin una nueva crisis cambiaria. Sería, sin dudas, un activo político importante para el oficialismo.
Pero ahí comenzaría otra historia.
Los mercados nunca votan. Anticipan.
Y en la Argentina, cuando se acercan las elecciones, la primera pregunta siempre es la misma: ¿quién puede ganar y qué hará con la economía?
Hoy muchos imaginan que el principal rival podría ser el gobernador Axel Kicillof. Si eso ocurriera, el mercado probablemente volvería a incorporar una prima de incertidumbre, como sucedió en otros procesos electorales.
Sin embargo, existe otro escenario que todavía recibe menos atención. ¿Qué pasaría si Victoria Villarruel decidiera competir con un espacio propio?
No se trata solamente de una candidatura. Se trata de preguntarse si podría captar una parte del electorado que hoy acompaña al oficialismo, especialmente si lograra presentarse con un equipo económico sólido y un discurso de continuidad en el orden macroeconómico, pero diferenciándose de la incorporación de dirigentes tradicionales al oficialismo.
Ese escenario abriría una elección de tres tercios mucho más competitiva.
Y cuando el resultado deja de ser claro, aparece un comportamiento que la Argentina conoce demasiado bien: la búsqueda de cobertura.
No porque necesariamente vaya a producirse una devaluación, sino porque los agentes económicos suelen reducir riesgo antes de una definición política importante.
En ese contexto, la demanda de dólares podría aumentar de manera significativa. Si el Banco Central decidiera evitar movimientos bruscos del tipo de cambio, probablemente debería utilizar reservas o endurecer su estrategia de intervención.
No significa que ese escenario vaya a ocurrir.
Significa que la estabilidad económica no depende únicamente de la inflación del mes próximo. También depende de las expectativas sobre quién gobernará el país después de diciembre de 2027.
Por eso, el verdadero desafío del Gobierno no será solamente llegar con inflación baja.
Será convencer al mercado y a la sociedad de que el rumbo económico puede sobrevivir a una elección.
Porque en la Argentina las elecciones no solo eligen presidentes. Muchas veces también redefinen el precio del dólar.
*Por Marcelo Trovato, manager de Prónóstico Bursátil