En 1994, pocos habrían abandonado una carrera como la que tenía Jeff Bezos. Con apenas 30 años, se había convertido en el vicepresidente senior más joven de un importante fondo de inversión de Wall Street. Tenía un salario millonario, prestigio y una trayectoria ascendente en el corazón financiero de Estados Unidos. Sin embargo, una estadística cambió su vida para siempre.
Bezos leyó un informe que señalaba que el uso de internet crecía a un ritmo del 2.300% anual. Convencido de que estaba frente a una transformación sin precedentes, decidió dejar atrás la seguridad de Wall Street, mudarse a Seattle y lanzar un negocio que parecía poco ambicioso para alguien con su currículum: vender libros por internet.
Tres décadas después, esa empresa se transformó en Amazon, una compañía valuada en aproximadamente u$s2,59 billones y considerada una de las cinco empresas más valiosas del planeta.
Miguel Bezos, el inmigrante cubano que marcó la vida de Jeff Bezos, el fundador de Amazon
Antes de convertirse en uno de los empresarios más influyentes del mundo, Jeff Bezos tuvo una infancia marcada por una historia familiar singular.
Nació en 1964 bajo el nombre de Jeffrey Preston Jorgensen. Sus padres biológicos, Jacklyn Gise y Ted Jorgensen, tenían apenas 17 y 19 años cuando nació. Su matrimonio duró poco más de un año y el padre biológico perdió contacto con la familia cuando Jeff era muy pequeño.
El hombre que terminaría desempeñando un papel fundamental en su vida fue Miguel "Mike" Bezos, un hombre que había llegado a Estados Unidos en 1962, a los 16 años, completamente solo desde Cuba, como parte de la Operación Pedro Pan, el programa que permitió la salida de miles de niños cubanos durante los primeros años del régimen de Fidel Castro.
Llegó sin hablar inglés y con apenas tres camisas y tres pantalones en una valija. Gracias a becas destinadas a refugiados pudo estudiar en Estados Unidos. Cuando Jeff tenía cuatro años, Miguel lo adoptó legalmente y le dio el apellido Bezos.
El fundador de Amazon ha señalado en múltiples oportunidades que considera a Miguel su único y verdadero padre y que gran parte de su ética de trabajo proviene de él.
Mientras tanto, Ted Jorgensen siguió con su vida sin saber qué había sido de su hijo. Durante décadas fue dueño de una pequeña tienda de bicicletas en Arizona y recién en 2012 descubrió que el fundador de Amazon era su hijo biológico, cuando un periodista que investigaba la biografía de Bezos lo contactó. Falleció en 2015 sin reencontrarse con él.
Cómo nació Amazon: del garaje a una empresa valuada en billones
La historia de Amazon también está llena de detalles que hoy forman parte del folklore empresarial. El primero tiene que ver con su nombre.
La compañía no se llamó Amazon desde el principio. Bezos registró inicialmente la empresa como "Cadabra", inspirado en la palabra "Abracadabra". Sin embargo, su abogado le advirtió que por teléfono sonaba demasiado parecido a "Cadaver". Fue entonces cuando decidió cambiarlo por Amazon, en referencia al río Amazonas, el más grande del mundo.
La empresa no tenía presupuesto para comprar mobiliario de oficina, por lo que Bezos adquirió puertas de madera económicas en una tienda de construcción y les agregó patas metálicas para convertirlas en escritorios.
Aquellos famosos "escritorios-puerta" terminaron convirtiéndose en un símbolo de la cultura de ahorro que caracterizó a Amazon durante años. También implementó una práctica que se volvería legendaria dentro de la compañía.
En las reuniones colocaba una silla vacía en la mesa y explicaba que pertenecía a la persona más importante de la empresa: el cliente. La idea era recordar permanentemente que todas las decisiones debían tomarse pensando en quien compraba.
El éxito que casi desborda a Amazon. Paradójicamente, uno de los mayores desafíos de Amazon fue crecer demasiado rápido. Durante su primer mes de operaciones vendió libros en los 50 estados de Estados Unidos y en 45 países. La demanda superó cualquier previsión.
Jeff Bezos y su entonces esposa, la escritora y filántropa MacKenzie Scott, pasaban las noches empacando pedidos en el piso del garaje porque ni siquiera tenían mesas para preparar los envíos.
Lo que comenzó como una pequeña librería online terminó expandiéndose hacia múltiples industrias, desde el comercio electrónico hasta los servicios en la nube, la logística y el entretenimiento.
La decisión de abandonar Wall Street para perseguir una oportunidad que casi nadie veía transformó a Bezos en uno de los empresarios más influyentes de la historia reciente y convirtió a Amazon en un fenómeno global que redefinió la manera de comprar, vender y consumir tecnología.