El crédito vuelve a ocupar un lugar central en la estrategia de bancos y fintech, después de varios años atravesados por la inflación y la búsqueda de rentabilidad en otros instrumentos.
El mercado actual es más dinámico, con nuevos competidores, clientes diversos y un volumen de información sin precedentes.
Según el Banco Central, el financiamiento al sector privado acumuló un crecimiento interanual de 29,4% a comienzos de 2026, mientras que la participación del crédito de consumo dentro de los activos del sistema financiero continuó en expansión. Este escenario devuelve a los préstamos su rol como motor del crecimiento económico.
Fintech: más de 8 millones de usuarios y una mora bajo la lupa
El ecosistema financiero sumó nuevos protagonistas en los últimos años. Según el Informe de Crédito Fintech, elaborado por el ITBA y la Cámara Argentina Fintech, más de 8,1 millones de personas ya tienen crédito fintech en el país, una cifra que representa un crecimiento de 121% respecto de hace dos años, cuando la base de usuarios era de 3,7 millones.
Actualmente, las fintech originan el 25% de los créditos vigentes por cantidad dentro del sistema financiero.
La quinta edición del informe, publicada en mayo de 2026, también reveló que el 53% del crédito fintech se otorga a mujeres, una proporción estable en los últimos dos años, y que las plataformas digitales concentran a más jóvenes:
- el 51% de su base tiene entre 18 y 39 años
- frente al 32% de las entidades tradicionales
El desafío no es solo prestar más, sino prestar mejor
Sin embargo, el crecimiento del crédito fintech convivió con una suba de la morosidad.
La mora operativa, que agrupa atrasos de entre 30 y 360 días, se ubicó en torno al 22% desde noviembre de 2025.
Diego Demarco, director de la Maestría en Fintech del ITBA, explicó que ese aumento respondió al encarecimiento del costo real del crédito, producto de una desinflación más veloz que la baja de las tasas activas del sistema.
Pese a ese contexto, precisó que los roll rates de mora temprana muestran señales de estabilización desde fines de 2025.
Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, agregó que sin crédito no hay crecimiento y subrayó que el desafío no es solo prestar más, sino prestar mejor.
Bancos y fintech, ante la necesidad de prestar de manera eficiente
Este contexto plantea a las entidades financieras la necesidad de colocar capital de manera eficiente y sostenible. Los perfiles de clientes son cada vez más diversos, los canales digitales aceleran los tiempos de respuesta y la competencia por captar nuevos y mejores clientes se intensifica.
Santiago Etchegoyen, CTO de SIISA, empresa de tecnología y buró con foco en el mercado de crédito, explicó que los bancos venían enfocando su actividad en líneas de negocio distintas al crédito tradicional.
Según Etchegoyen, a medida que la inflación descienda y se recupere la mora, es esperable que el crédito vuelva a ocupar un rol más central, con decisiones que deberán tomarse con más información, velocidad y capacidad de adaptación.
En este escenario, la capacidad de analizar grandes volúmenes de información se consolidó como un diferencial competitivo. Contar con una visión más profunda del desempeño de los distintos perfiles permite identificar señales tempranas de deterioro y anticipar el impacto de posibles cambios en las políticas crediticias.
Una de las tendencias que más terreno gana en la industria es la integración entre automatización y analítica.
Los motores de decisiones procesan información de múltiples fuentes y ejecutan solicitudes de crédito en segundos, mientras que las nuevas capacidades analíticas agregan una capa adicional de inteligencia para evaluar el desempeño de esas decisiones.
La analítica predictiva, un mercado en plena expansión
Etchegoyen remarcó que la velocidad es importante, pero también lo es la capacidad de aprender de cada decisión: poder identificar qué variables anticipan mejor el comportamiento futuro de una cartera resulta clave para ajustar políticas y prestar de forma más responsable y eficiente.
El mercado global de analítica predictiva, según datos de Fortune Business Insights, rondaba los u$s22.220 millones en 2025 y podría superar los u$s116.650 millones en 2034, un crecimiento que confirma el peso cada vez mayor de estas herramientas dentro de la industria financiera.
A medida que el crédito continúa expandiéndose, las entidades avanzan hacia modelos más sofisticados para comprender mejor a sus clientes.
Estos modelos también permiten reaccionar rápidamente ante cambios del contexto y construir relaciones sostenibles en el largo plazo.
En un mercado cada vez más competitivo, el foco se desplaza hacia la calidad de las decisiones crediticias y su impacto en la gestión del riesgo y el crecimiento del negocio.
El desafío, coinciden bancos, fintech y especialistas, ya no pasa solo por prestar más, sino por prestar mejor: llegar a perfiles antes excluidos, ofrecer alternativas más simples y construir, con datos, velocidad y capacidad de adaptación, un sistema financiero más profundo, competitivo y accesible.