El Gobierno presentó este lunes el programa financiero con horizonte hasta 2027, con el que busca ordenar cómo cubrir los vencimientos en dólares del Tesoro, que rondan los u$s37.400 millones según estimaciones de la consultora 1816.
La idea central del equipo de Luis Caputo es mostrar de dónde van a salir los dólares para llegar a ese tramo sin sobresaltos, en un contexto donde el acceso al financiamiento internacional todavía es limitado y el frente externo sigue siendo el principal foco de dudas.
Para los analistas, la discusión pasa por una combinación de factores: cómo se refinancia la deuda, qué rol tendrá el FMI y si finalmente Argentina vuelve a colocar deuda en el mercado internacional.
Desde Eco Go, Sebastián Menescaldi explicó a Infobae que el desafío está en cómo se combinan las fuentes externas con el financiamiento local y en qué momento se consiguen esas divisas. El próximo año, además, concentra una parte importante de los vencimientos.
En esa misma línea, la relación con el Fondo Monetario Internacional sigue siendo una pieza central dentro del esquema de refinanciación.
El mercado espera señales concretas de financiamiento
Aunque el riesgo país bajó en las últimas semanas y tocó niveles mínimos desde 2018, el acceso a los mercados internacionales todavía no está del todo abierto para emitir deuda en condiciones sostenibles.
Mientras el equipo económico sostiene que el programa está diseñado con margen de seguridad, en el mercado todavía esperan señales más concretas sobre el financiamiento externo.
La expectativa se concentra en tres definiciones: si Argentina volverá al mercado internacional, cuándo podría hacerlo y por qué montos. También si habrá nuevos préstamos respaldados por organismos multilaterales.
Para EconViews, lo clave no es solo si se vuelve a emitir, sino bajo qué condiciones y con qué estructura de deuda, ya que eso define el nivel de riesgo que el mercado asigna al programa.
El programa ya cuenta con algunas piezas aseguradas. El Banco Mundial aportó unos u$s2.000 millones en garantías, mientras que el Banco Interamericano de Desarrollo sumó otros u$s550 millones.
A eso podría sumarse el rol de la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe), que todavía debe definir un paquete estimado entre u$s250 y u$s300 millones.
Con ese esquema, el objetivo oficial es abrir la puerta a financiamiento con organismos internacionales por hasta u$s5.000 millones.
En paralelo, el Banco Central de la República Argentina decidió extender los vencimientos de operaciones de REPO con bancos internacionales por u$s6.000 millones, una medida que estira el perfil de pagos hacia 2027.
Cuánto tiene asegurado el Gobierno y cuánto le falta
Según estimaciones de la consultora 1816, el Gobierno ya tiene asegurados unos u$s13.100 millones entre distintos instrumentos y acuerdos.
Eso deja todavía un bache importante: para completar el programa hasta 2027 faltarían alrededor de u$s17.600 millones.
El cálculo oficial es que esa diferencia podría cerrarse con una combinación de organismos multilaterales, colocaciones en el mercado local y un eventual regreso al financiamiento internacional.
El Gobierno busca mostrar que el programa está bajo control y que el escenario de 2027 es manejable. El mercado, en cambio, pide algo más concreto: no solo promesas de financiamiento, sino condiciones reales de acceso al crédito.
En ese punto se juega buena parte de la reacción. Si el programa convence, puede ordenar expectativas. Si deja dudas, la discusión sobre la sostenibilidad de la deuda vuelve rápido al centro de la escena.