Los mercados entran en la segunda mitad de 2026 con proyecciones institucionales que apuntan a la continuidad de la fortaleza de las acciones estadounidenses y del oro.

Las estimaciones de consenso para el índice S&P 500 al cierre del año se sitúan, en general, entre los 7.500 y los 8.000 puntos, respaldadas por la resiliencia de las ganancias corporativas y la continuidad de las inversiones en inteligencia artificial (IA).

Se espera que los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. a 2 y 10 años permanezcan en el rango de 4,0% a 4,5%, mientras los mercados descuentan un ritmo gradual de flexibilización monetaria, al tiempo que el dólar estadounidense se mantendría cotizando dentro de un rango relativamente estable.

Las proyecciones para el oro han evolucionado hacia un precio de entre u$s4.900 y u$s6.000 por onza para fines de año, mientras que se espera que el petróleo continúe mostrando volatilidad en medio de los persistentes riesgos geopolíticos.

Bitcoin (BTC) inicia el segundo semestre consolidándose en el rango de u$s58.000 a u$s61.000 tras la reciente debilidad del mercado, con salidas netas de más de u$4.000 millones de los ETFs spot desde mediados de mayo.

A pesar de estos flujos más débiles, el interés abierto en los contratos de futuros se mantiene elevado, las tasas de financiamiento volvieron a terreno positivo, el posicionamiento en el mercado de opciones continúa siendo constructivo y los datos on-chain siguen mostrando acumulación por parte de grandes inversores, además de bajos niveles de reservas de BTC en las exchanges.

La participación institucional continúa avanzando a través de los ETFs y de las asignaciones en tesorerías corporativas, mientras que Ethereum sigue siendo más sensible a la actividad de su ecosistema y a los flujos de capital.

Se espera que las condiciones de liquidez continúen siendo el principal motor del desempeño de los distintos mercados durante la segunda mitad del año.

Los inversores seguirán de cerca los rendimientos de los bonos del Tesoro, la política monetaria de la Reserva Federal, la inflación y los flujos hacia los ETFs en busca de señales de cambios en el apetito por el riesgo.

Para los activos digitales, una recuperación de los flujos institucionales y una mejora en las condiciones de liquidez podrían brindar soporte a los precios, mientras que unos rendimientos elevados y la persistencia de salidas de los ETFs continúan siendo los principales riesgos a monitorear.

*Por Carolina Gama, country manager de Bitget en la Argentina

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