La exchange más grande del mundo, Binance, dejó de operar este miércoles en la Unión Europea tras no obtener la licencia exigida por el reglamento MiCA (Markets in Crypto-Assets), el nuevo marco regulatorio comunitario para los proveedores de servicios de criptomonedas.
De esta forma, la medida afectó a cerca de un millón de clientes en la región, que deberán decidir cómo gestionar sus activos digitales, además de poner en jaque nuevamente al ecosistema y sus players.
Las consecuencias del golpe a Binance
Desde el 1 de julio, Binance ya no podrá ofrecer servicios de compra y venta ni nuevas operaciones dentro del bloque de países que forman la Unión Europea.
"Binance decidió retirar su solicitud de licencia MiCA ante la Comisión Helénica del Mercado de Capitales (HCMC) en Grecia y buscar una autorización en otro Estado miembro de la UE. Cuando estemos listos para anunciar públicamente cuál será ese Estado miembro, lo haremos", anticiparon desde la exchange.
Además, remarcaron: "Europa sigue siendo un mercado importante para Binance, y nuestro compromiso de operar bajo un marco MiCA claro, justo y armonizado no ha cambiado. Nuestras ambiciones en Europa siguen siendo las mismas, y confiamos en que obtendremos una licencia MiCA en los próximos meses".
Mientras tanto, afirmaron desde la plataforma, la "prioridad es apoyar a los usuarios afectados de forma clara y responsable, al mismo tiempo que seguimos protegiendo sus activos", que se mantienen "en una proporción 1:1 y continúan estando seguros y accesibles".
"Nos estamos comunicando directamente con los usuarios afectados respecto a los próximos pasos. Para consultas específicas sobre sus cuentas, los usuarios deben contactar con el servicio de atención al cliente de Binance a través de los canales oficiales", concluyeron.
Por otra parte, este bloqueo dejó a la exchange en una situación delicada en la que tuvo que suspender de lleno el registro de nuevos usuarios en múltiples países europeos y tampoco puede captar dinero nuevo.
La salida de Binance se produce tras el fracaso de su intento de conseguir una licencia paneuropea. La empresa había presentado su solicitud en Grecia, pero el regulador local no la aprobó.
La compañía retiró posteriormente esa petición y actualmente analiza iniciar un nuevo proceso en otro país, con Francia como uno de los posibles candidatos, aunque mientras tanto permanecerá fuera del mercado europeo.
La reglamentación que frenó a Binance
La entrada en vigor plena del reglamento MiCA marcó un punto de inflexión para la industria cripto en Europa, ya que a partir de ahora, solo las empresas con autorización podrán operar legalmente en los 27 países del bloque.
Cabe recordar que más de 250 entidades ya obtuvieron esa licencia, lo que favoreció a competidores regulados que buscan captar a los clientes de Binance.
La situación representó uno de los mayores reveses para la principal exchange de criptomonedas del mundo, que en los últimos años enfrentó diversas investigaciones y sanciones en distintos mercados.
En 2023, Binance acordó pagar más de u$s4.000 millones para resolver causas en Estados Unidos relacionadas con fallas en sus controles contra el lavado de dinero, mientras que su fundador, Changpeng Zhao, dejó la dirección ejecutiva tras declararse culpable de violar normas estadounidenses.
Más allá del impacto, la empresa aseguró que mantiene su compromiso con el mercado europeo y que continuará trabajando para obtener la licencia MiCA en el futuro.
Por ahora, los usuarios deberán migrar sus activos a plataformas autorizadas o mantenerlos en billeteras de autocustodia si desean seguir operando dentro del marco regulatorio europeo.