El gurú de las finanzas personales Robert Kiyosaki reconoció que se equivocó en su lectura reciente sobre el comportamiento del oro, aunque sí reafirmó su visión alcista de largo plazo.

En un posteo en la red social X, el autor del best seller "Padre Rico, Padre Pobre", pronosticó que el metal precioso alcanzará los u$s35.000 por onza en un horizonte de cinco años.

La declaración de Kiyosaki ocurrió en un contexto de fuerte corrección del oro, que actualmente cotiza cerca de los u$s4.000 por onza, tras haber tocado máximos históricos cercanos a los u$s5.600 en los últimos meses.

Por tal motivo, admitió que su visión de corto plazo no fue correcta, aunque insistió en que la volatilidad no altera la tendencia de fondo a largo plazo.

El nuevo objetivo implicaría un salto de aproximadamente un 760% respecto de los niveles actuales, con una proyección que el propio Kiyosaki vinculó a un eventual "reinicio" del sistema financiero global. 

Según su enfoque, factores como el endeudamiento mundial, la debilidad de las monedas fiduciarias y posibles crisis de confianza en los mercados podrían impulsar una revalorización significativa del oro.

En su mensaje, el inversor también reiteró su filosofía de inversión y expresó; "las ganancias se generan al comprar, no al vender", sugiriendo que las caídas del precio representan oportunidades de acumulación para quienes piensan en el largo plazo.

Las críticas a Kiyosaki

El planteo, sin embargo, no está exento de críticas, ya que algunos analistas cuestionaron la precisión de las proyecciones más extremas de Kiyosaki, recordando que en el pasado realizó advertencias similares que no se concretaron en los plazos previstos.

Aun así, su postura sigue teniendo impacto en el debate financiero global, especialmente entre inversores minoristas que buscan refugio en activos como el oro frente a la incertidumbre económica.

Mientras tanto, el mercado de metales preciosos muestra alta volatilidad, influido por los factores macroeconómicos como:

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