El BIS advirtió que el auge de la IA impulsa récords bursátiles pero puede generar burbujas y riesgos de inestabilidad financiera global
29.06.2026 • 13:28hs • Inteligencia artificial
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¿Estamos frente a una burbuja de IA?: así lo advirtió el BIS en su reciente informe
Los principales bancos centrales del mundo, a través del Banco de Pagos Internacionales (BIS), advirtieron que el rápido avance de la inteligencia artificial (IA) podría convertirse en un factor de inestabilidad para la economía global, al potenciar vulnerabilidades ya existentes en los mercados financieros.
Según el organismo, considerado el "banco central de los bancos centrales", el fuerte crecimiento de la inversión en IA está impulsando a los mercados bursátiles a niveles récord.
Sin embargo, la entidad advirtió que en paralelo, se están generando riesgos de burbujas especulativas que podrían derivar en correcciones abruptas o incluso en un colapso financiero de alcance global.
¿A qué apunta el informe?
El informe señaló que el entusiasmo por la IA provocó un aumento masivo del gasto en tecnología, infraestructura digital y centros de datos, lo que está elevando las valuaciones de empresas tecnológicas y concentrando cada vez más el peso del mercado en un reducido grupo de compañías.
Esta dinámica, según advirtió el BIS, podría amplificar cualquier choque externo y acelerar su propagación hacia el sistema financiero internacional.
Entre los riesgos identificados también figuraron la elevada deuda pública en varias economías avanzadas, la persistencia de presiones inflacionarias y el crecimiento de intermediarios financieros no bancarios, como fondos de cobertura y entidades altamente apalancadas, que aumentan la fragilidad del sistema.
El lado B del avance de la IA
Los bancos centrales sostuvieron que la IA no solo representó una oportunidad de transformación productiva, sino también un desafío para la estabilidad macroeconómica.
En particular, advirtieron que su impacto es todavía difícil de predecir, que podría mejorar la eficiencia y el crecimiento, pero también podría alterar los mercados laborales, los precios y la dinámica de la inflación de formas inesperadas.
El BIS subrayó que la combinación de estos factores, como la IA, la deuda elevada y las estructuras financieras más complejas, podría crear un entorno propicio para crisis sistémicas si no se refuerzan las regulaciones y la coordinación internacional.
En este contexto, los bancos centrales recomendaron mayor vigilancia sobre los mercados, políticas fiscales más prudentes en períodos de expansión y regulaciones más estrictas para todos los actores del sistema financiero, incluidos los no bancarios.
Aunque el escenario no sea de una crisis inminente, el mensaje de fondo es claro y se deberá poner atención a la revolución de la inteligencia artificial, ya que podría convertirse en un factor decisivo de la próxima gran inestabilidad económica global si no se gestiona adecuadamente su impacto.