La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) reglamentó la eliminación del impuesto sobre los Créditos y Débitos Bancarios, conocido como impuesto al cheque.
Esta medida está determinada para operaciones realizadas a través de billeteras cripto y otros servicios financieros digitales, en línea con los cambios introducidos por el Decreto 475/2026.
Un guiño al ecosistema
La medida eliminó una restricción vigente desde 2021 que impedía aplicar las exenciones del tributo cuando los movimientos de fondos estuvieran vinculados con la compra, venta o intermediación de criptoactivos.
A partir de ahora, los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) inscriptos ante la Comisión Nacional de Valores podrán acceder al beneficio para las cuentas utilizadas exclusivamente en el desarrollo de su actividad.
El objetivo oficial fue actualizar el régimen tributario para adecuarlo a la evolución del sistema financiero y equiparar el tratamiento fiscal entre las empresas tradicionales y los nuevos actores del ecosistema fintech y cripto.
La normativa también amplió las exenciones para empresas de pagos electrónicos, cobranzas extrabancarias, administradoras de tarjetas y transportadoras de caudales.
Un camino hacia la regulación
Desde el sector consideraron que el cambio corrigió una asimetría que afectaba la competitividad de las plataformas de activos virtuales frente a otros proveedores de servicios financieros.
La eliminación de esa carga tributaria también buscó favorecer la formalización de la actividad y brindar mayor previsibilidad regulatoria para las empresas que operan dentro del marco legal.
El impuesto al cheque grava los créditos y débitos en cuentas bancarias y representa una de las principales fuentes de recaudación tributaria del país.
Con esta modificación, el Gobierno continúa avanzando en la adecuación de la normativa fiscal a los nuevos modelos de negocio vinculados con la economía digital y las tecnologías financieras.