El sentimiento general sobre Bitcoin es bajista, con apenas 1 indicador técnico marcando señales alcistas y 29 apuntando señales bajistas. El RSI (es el que mide la velocidad y el cambio de los movimientos de precio) se ubica en 34,78, territorio neutral pero con inclinación bajista, y la SMA (calcula el precio promedio) de 200 días proyecta caer hasta los u$s75.017 para el 19 de julio.
El contexto inmediato explica buena parte de ese deterioro técnico. Bitcoin sufrió una corrección del 7% en los últimos tres días después de no poder recuperar el nivel de u$s67.200 el lunes, lo que desencadenó u$s330 millones en liquidaciones de posiciones apalancadas alcistas.
Lo llamativo es cuándo ocurrió esa caída. Fue mientras el Nasdaq 100 cotizaba apenas un 1% por debajo de su máximo histórico. Es decir, la principal divisa digital retrocedió al mismo tiempo que las acciones tecnológicas subían, una separación que no se veía desde hace meses y que revela algo sobre hacia dónde está yendo el capital especulativo.
El analista cripto Héctor Lucero, resume un argumento incómodo para la comunidad: "No es que los inversores tengan menos apetito por el riesgo. Es que encontraron un destino mejor para ese apetito. SpaceX, la IA, los chips. Bitcoin dejó de ser la única apuesta disruptiva en el menú, y eso se siente en el precio".
La proyección técnica más reciente ubica a Bitcoin en un rango consolidado de entre u$s65.200 y u$s66.000 en el corto plazo, con el MACD (mide el impulso de una tendencia) negativo indicando momentum bajista y el RSI apenas por debajo de la línea media de 50.
"Ese rango es estrecho y frágil, una ruptura hacia arriba con volumen abriría el camino a u$s67.500-68.000. Una ruptura hacia abajo pondría en juego los u$s62.500 y, si ese nivel cede, los u$s60.000", advierte la analista financiera Laura Ventura.
Bitcoin necesita recuperar los u$s73.869 en un cierre de tres días para neutralizar el setup bajista actual. Sin esa confirmación, el canal descendente sigue vigente, y los expertos consultados por iProUP colocan una probabilidad relevante a que el piso del ciclo todavía no fue tocado, con octubre como su escenario base para el mínimo.
Por qué Bitcoin se desacopló del Nasdaq y qué significa eso
El desacoplamiento de esta semana es la señal más preocupante para los bulls de mediano plazo. Durante los últimos dos años, Bitcoin y el Nasdaq mostraron una correlación positiva alta.
Es decir, cuando las acciones tecnológicas subían, BTC tendía a seguir. Cuando el Nasdaq bajaba, Bitcoin caía más. Esa correlación fue el argumento detrás de la tesis de que Bitcoin se había convertido en un activo de riesgo institucionalizado.
Ahora el Nasdaq está cerca de máximos históricos y Bitcoin está en u$s63.000. La explicación más citada en los mercados es la rotación de capital hacia inteligencia artificial. La capitalización de SpaceX superó los u$s2,4 billones en días. Intel subió 10% en una jornada después del anuncio sobre Apple. Micron y SK Hynix se sumaron al club del billón de dólares.
"El capital especulativo que antes buscaba retornos asimétricos en cripto encuentra hoy ese perfil de riesgo/retorno en acciones de IA con liquidez, nombre reconocible y, en algunos casos, ingresos reales", precisa Laura Ventura.
El contraste entre la foto de corto plazo y las proyecciones institucionales de mediano plazo es uno de los más pronunciados que se recuerdan en el mercado cripto. A mediano término, los modelos de ciclo proyectan las siguientes métricas:
- Precio promedio para julio de 2026: u$s80.336
- Máximo posible: u$s86.597
- Recuperación implicada: 25-35% desde niveles actuales en aproximadamente cuatro semanas
Es un movimiento que solo sería posible si los flujos de fondos cotizados (ETF) se revierten, la Fed da señales más conciliadoras en las próximas reuniones y el capital de riesgo deja de concentrarse exclusivamente en IA.
El puente entre el corto y el mediano plazo es la demanda institucional. Los ETF de Bitcoin acumulan más de u$s102.000 millones en activos y las principales instituciones (Morgan Stanley, Bank of America, Goldman Sachs) ya tienen productos de inversión en Bitcoin para sus clientes. Ese piso estructural de demanda es lo que separa el ciclo actual de todos los anteriores.
Los dos valores de la principal criptomoneda
Bitcoin tiene hoy dos precios simultáneos que coexisten en tensión:
- El de la semana pasada, que es u$s63.000 con 29 indicadores bajistas y un mercado que perdió la narrativa
- El de fin de año, que los grandes bancos ubican entre u$s100.000 y u$s170.000, sostenido por una base institucional que ningún ciclo anterior tuvo
La distancia entre ambos no se va a cubrir de forma lineal ni predecible. Va a depender de si los flujos de ETF se recuperan antes de que el precio perfore los u$s60.000, la Fed de Warsh da alguna señal de alivio en las próximas semanas y el capital que hoy elige SpaceX y los chips de IA eventualmente recuerda que Bitcoin también es una apuesta a un futuro diferente al del presente.
El factor que podría precipitar una prueba de los u$s60.000 antes de lo esperado está en la demanda apalancada. La tasa de financiamiento de los futuros perpetuos de Bitcoin estuvo cayendo desde el 4 de junio, señalando que los traders no quieren posicionarse en largo con apalancamiento. Sin esa demanda especulativa, cada caída de precio tiene menos amortiguación y más potencial de cascada liquidatoria.
Lo que los analistas institucionales proyectan no es que Bitcoin va a subir porque el ciclo lo dice. Es que, a esta valuación, el activo está más barato de lo que sus fundamentales de largo plazo justifican. Eso puede ser cierto y el precio puede seguir cayendo de todas formas en el corto plazo. En cripto, tener razón en la dirección no garantiza tener razón en el timing.