Augusto Ercole, CEO de Redmagister, analiza cómo las firmas deben afrontar el pago del SAC en un contexto de liquidez limitada y crédito inaccesible
19.06.2026 • 15:45hs • Columna
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Aguinaldo 2026: cuando el descalce financiero pasa factura a las empresas
El aguinaldo es una obligación previsible dentro de la estructura anual de costos de cualquier empresa. Aun así, este desembolso funciona como un termómetro que deja al descubierto un problema estructural que atraviesa a gran parte del ecosistema productivo: el descalce entre los tiempos de cobro y las obligaciones de pago.
Argentina cuenta con más de 500.000 PyMEs registradas, de las cuales aproximadamente un tercio son empleadoras. Muchas llegan a mitad de año con ventas ya realizadas, pero todavía no cobradas, por los extensos plazos de pago habituales en el país -que pueden ser de 60, 90 ó hasta 120 días- y por el creciente deterioro de la cadena de pagos.
El resultado es que el aguinaldo, en lugar de pagarse con el flujo natural del negocio, termina financiándose con deuda.
Cada vez más empresas toman deuda para sostener la operación cotidiana y cubrir los gastos corrientes, no para crecer. Y eso termina afectando directamente su capacidad de inversión y desarrollo.
Además, el contexto económico actual profundiza esa situación. Según CAME, gran parte de los sectores industriales continúan mostrando señales de desaceleración y caída de actividad, lo que impacta directamente sobre la generación de liquidez y el flujo de caja de las empresas.
Frente a este escenario las líneas bancarias destinadas al pago del SAC vuelven a aparecer como una alternativa inmediata. Esto implica enfrentar tasas que pueden ubicarse entre el 35% y el 50% anual, que se suma a la presión financiera ya existente en momento donde, según ABAPPRA, la mora empresarial superior a 90 días no ha dejado de crecer durante el último año.
En paralelo comienzan a ganar terreno modelos alternativos de financiamiento que no se basan en asumir deuda, sino en monetizar activos con los que las empresas ya cuentan: contratos, órdenes de compra, cheques y facturas.
Las fintech pueden ayudar a modificar esta situación al ofrecer herramientas que permitan a las empresas administrar su capital de trabajo con mayor flexibilidad y eficiencia.
Además, su oferta de financiamiento no se limita a los créditos, sino que hoy también existen alternativas donde la empresa puede monetizar aquellos activos con los que ya cuenta: sus ventas futuras (pero todavía no cobradas), y a partir de ello hacerse de liquidez sin generar nueva deuda.
En situaciones de alta exigencia de caja, como es el pago del aguinaldo, este tipo de opciones cobran relevancia porque además de resolver una necesidad puntual de liquidez permiten modificar la forma en que las empresas gestionan su capital de trabajo, sin necesidad de apelar al crédito tradicional.
Queda claro entonces que el medio aguinaldo de junio 2026 no es el origen del problema financiero de las PyMEs argentinas, pero sí es - probablemente - una de las instancias en que ese problema se vuelve más visible.
*Por Augusto Ercole, CEO de Redmagister