En medio de la desaceleración del crédito y el aumento de la mora, bancos y analistas cuestionan una norma del Banco Central que obliga a trasladar la peor calificación de un deudor a todos sus préstamos.

El stock de préstamos otorgados por los bancos pasó de más de $73 billones a mediados de junio de 2025 a unos $97,5 billones en la actualidad.

Aunque la cifra implica un avance nominal superior al 33%, el incremento prácticamente acompaña a la inflación acumulada del período.

Hace un año el crédito crecía a tasas interanuales superiores al 100%, mientras que a fines de mayo el avance se había reducido al 1,3%.

Los datos más recientes muestran incluso una caída del 0,8% en junio, que llega al 7,6% si se incluye la financiación con tarjetas de crédito.

Entre analistas y ejecutivos bancarios gana terreno la idea de que será difícil reactivar los préstamos, especialmente los destinados a familias, sin algún ajuste en la normativa vigente.

Que dice la norma que divide al sistema financiero

La norma que hoy está en el centro de la discusión es la Comunicación "A" 6558 del Banco Central, vigente desde 2018.

Allí se establece que si otros acreedores que concentran al menos el 40% de las deudas de una persona le asignan una peor calificación crediticia, el resto de las entidades también debe ajustar la nota que le otorga.

Es lo que en el sector conocen como "efecto arrastre": una mora en un préstamo puede terminar afectando la evaluación del cliente en todo el sistema.

Los bancos también cuestionan que la recuperación de la calificación sea lenta. Aun cuando un deudor regulariza su situación, debe acumular varios meses de cumplimiento antes de volver a la categoría de menor riesgo.

Esta combinación de factores termina elevando los niveles de mora y complica la normalización de muchos clientes que ya comenzaron a ponerse al día con sus obligaciones.

La preocupación se concentra especialmente en las familias, que representan cerca del 43% de la cartera total de préstamos del sistema y reúnen la mayor parte de los incumplimientos.

Además, sus niveles de irregularidad superan ampliamente a los observados en los créditos otorgados a empresas.

El BCRA descarta flexibilizar las reglas mientras la mora alcanza niveles récord

Por ahora, el Banco Central no muestra señales de modificar las reglas. Hace algunas semanas, su presidente, Santiago Bausili, descartó avanzar con programas generales de refinanciación o flexibilizaciones regulatorias para enfrentar el aumento de la mora.

Desde el Banco Central consideran que los bancos tienen capital suficiente para atravesar esta situación y apuestan a que el problema se acomode por sí solo, una vez que la mora toque un techo y empiece a retroceder.

Mientras tanto, el fenómeno ya alcanza a millones de personas. Un relevamiento de Analytica muestra que unas 5,3 millones tienen dificultades para pagar sus deudas. Representan el 27% de quienes poseen algún tipo de financiamiento y, en su mayoría, son menores de 30 años.

Además, las tasas de interés siguen mostrando una marcada diferencia entre empresas y familias. Los adelantos en cuenta corriente para compañías abarataron su costo de forma considerable en lo que va del año y hoy tienen una tasa nominal anual promedio de 25,1%.

En cambio, los préstamos personales apenas registraron una baja: pasaron del 70,5% al 68,6% anual.

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