Mientras crece la expectativa por el reciente debut bursátil de SpaceX y las posibles salidas a bolsa de OpenAI y Anthropic, una vieja advertencia de Warren Buffett vuelve a ganar fuerza: no confundir popularidad con una buena oportunidad de inversión.
En una entrevista con CNBC en 2019, en pleno furor por el debut bursátil de Uber, recordó que Berkshire Hathaway prácticamente nunca participó de ofertas públicas iniciales (OPV). "En 54 años, no creo que Berkshire haya comprado nunca una nueva emisión", contó.
Y añadió: "La idea de decir que el mejor lugar del mundo donde podría invertir mi plata es algo donde existen todos los incentivos para vender, las comisiones son más altas y el optimismo está en aumento... simplemente no tiene sentido".
La advertencia no implica que todas las OPV sean malas inversiones. Sin embargo, a lo largo de su carrera Buffett hizo pocas excepciones, una de ellas fue la participación de Berkshire Hathaway en la salida a bolsa de Snowflake en 2020.
Aunque la empresa siguió creciendo después de su debut, la acción no logró justificar las valuaciones extremas que alcanzó durante los primeros meses de cotización.
El caso suele usarse para ilustrar una de sus principales enseñanzas: el éxito de una inversión depende tanto de la calidad de la empresa como del precio que se paga por ella.
El riesgo de comprar en pleno furor
Buffett suele advertir sobre el FOMO, el miedo a quedarse afuera de una oportunidad que parece única, un comportamiento que suele dispararse ante la expectativa de grandes salidas a bolsa.
El problema es que ese entusiasmo muchas veces lleva a comprar sin prestar demasiada atención al precio.
La historia de Wall Street ofrece varios ejemplos de empresas que debutaron rodeadas de expectativa y titulares, pero que no terminaron cumpliendo su promesa a quienes entraron en los primeros días.
Ahí aparece una de las lecciones que Buffett repite desde hace años: perderse una OPV no equivale a perder una oportunidad de inversión.
Una vez que se disipa la euforia inicial, suelen aparecer mejores momentos para entrar y, muchas veces, a valuaciones más razonables.
Para quienes siguen de cerca las próximas mega OPV, hay algunos puntos que pueden tenerse en cuenta:
- Una empresa puede ser excelente y aun así resultar una mala compra si el precio es demasiado alto
- Quienes venden las acciones buscan obtener la valuación más alta posible
- Muchas compañías de rápido crecimiento todavía deben demostrar que pueden sostener sus resultados en el tiempo
- Esperar puede ser tan válido como comprar el primer día
Buffett no plantea evitar todas las salidas a bolsa, pero sí una alerta: cuanto mayor es la expectativa, más importante es analizar cuánto se está pagando por una acción.