El presidente de los Estados Unidos Donald Trump nominó este jueves a Jay Clayton, expresidente de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), como próximo Director de Inteligencia Nacional.

La designación, que aún debe ser confirmada por el Senado, volvió a colocar a Clayton en el centro de atención, especialmente entre los seguidores de XRP, quienes lo consideran una de las figuras más controvertidas en la historia del activo digital.

Actualmente, Clayton se desempeña como fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York y reemplazaría al director interino Bill Pulte.

Sin embargo, para muchos inversores de XRP, su nombre sigue asociado a la demanda que la SEC presentó contra Ripple Labs el 22 de diciembre de 2020, en el último día completo de su gestión al frente del organismo regulador.

La SEC acusó entonces a Ripple de recaudar u$s1.300 millones mediante ventas no registradas de XRP, además de señalar que sus ejecutivos, Brad Garlinghouse y Chris Larsen, obtuvieron cerca de u$s600 millones en ventas personales del token.

Garlinghouse criticó en repetidas ocasiones a Clayton, acusándolo de aplicar un trato más severo a XRP que a Bitcoin y Ethereum.

¿Una nominación oportuna?

Años después, la jueza Analisa Torres determinó que únicamente las ventas institucionales de Ripple infringieron la legislación de valores.

En agosto de 2024, impuso una multa de u$s125 millones, una cifra considerablemente menor a los casi u$s2.000 millones que había solicitado la SEC, y finalmente, ambas partes retiraron sus apelaciones pendientes en 2025.

Pese a la relevancia del anuncio, el mercado no mostró una reacción significativa y XRP subió cerca de un 4% durante la jornada y cotizó alrededor de u$s1.13, manteniéndose como la sexta criptomoneda más valiosa del mercado, con una capitalización cercana a los u$s71.000 millones.

La nominación de Clayton también llega tras la polémica designación temporal de Bill Pulte como director interino de Inteligencia Nacional

Aunque el sector cripto celebró inicialmente la elección de Pulte por sus posturas favorables a los activos digitales, su escasa experiencia en inteligencia generó cuestionamientos en ambos partidos.

Para los republicanos, Clayton representa una alternativa con mayores posibilidades de aprobación, ya que en 2017 fue confirmado al frente de la SEC con apoyo bipartidista y posteriormente asumió como fiscal federal en Nueva York. No obstante, algunos críticos también subrayaron que tampoco cuenta con experiencia directa en inteligencia y seguridad nacional.

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