El riesgo país cayó a 443 puntos básicos, su nivel más bajo desde la llegada de Javier Milei al Gobierno.

La mejora fue impulsada por la decisión de S&P Global Ratings de elevar la nota de la deuda argentina, en línea con el movimiento que había realizado días atrás Fitch Ratings.

La caída del indicador vuelve a poner sobre la mesa una posibilidad que parecía lejana: el regreso de la Argentina al mercado internacional de deuda.

Con el riesgo país en estos niveles, una colocación a diez años podría realizarse con tasas de entre 8,5% y 9% anual en dólares, bastante por debajo de los rendimientos de dos dígitos que reclamaban los inversores hasta hace poco.

Por ahora, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantiene la postura de evitar emisiones externas mientras existan alternativas de financiamiento más convenientes.

Sin embargo, la compresión del riesgo soberano mejora las condiciones y alimenta las expectativas de una eventual vuelta al crédito voluntario.

Vencimientos de julio marcarán el próximo paso clave

El próximo punto de atención será julio, cuando el Gobierno afronte vencimientos por u$s4.300 millones, y en el mercado esperan que parte de esos fondos regrese a los bonos argentinos.

Esa dinámica podría sostener la recuperación de los precios y profundizar la baja del riesgo país.

Si esa tendencia se consolida y el contexto internacional acompaña, algunas proyecciones ubican al indicador en una franja de entre 350 y 400 puntos básicos, escenario que abriría la puerta a emisiones de deuda con rendimientos inferiores al 8% anual en dólares.

El optimismo también se trasladó a la renta variable. Los ADR de bancos argentinos registraron avances en Wall Street, con subas de hasta 12%, mientras que el S&P Merval medido en dólares alcanzó su valor más alto del año.

La jornada estuvo acompañada por un mejor clima en los mercados globales, donde las acciones tecnológicas lideraron las ganancias en Estados Unidos.

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