Ethereum está a un paso de alcanzar los 200 millones de monederos activos, una marcada diferencia frente a Bitcoin que tiene más del triple de direcciones con saldo.
En números concretos, la red de Ethereum acumula unos 195 millones de monederos con saldo, mientras que Bitcoin se mantiene cerca de los 59 millones. La brecha es de cerca del 230% a favor de Ethereum.
El salto no es menor. Según datos de Santiment Analytics, en apenas un par de semanas, Ethereum sumó alrededor de 13 millones de nuevos monederos, mientras que Bitcoin se mantuvo prácticamente sin cambios en ese mismo período.
Sin embargo, la expansión de Ethereum tiene más que ver con cómo se usa cada red que por un tema competencia directa con Bitcoin:
- Ethereum funciona como infraestructura: se utiliza en DeFi, staking, transferencias de stablecoins y aplicaciones descentralizadas
- Bitcoin se comporta más como reserva de valor, con lógica de "guardar y mantener" más que de uso cotidiano
- La actividad en Ethereum genera más direcciones con saldo porque hay más interacción constante con la red
Ethereum ya había superado a Bitcoin en cantidad de monederos en 2019. La diferencia es que desde entonces la brecha se amplió de forma sostenida.
Aunque a pesar del crecimiento en métricas de uso y adopción, el sentimiento hacia Ethereum se volvió más bien bajista en el último tramo.
Desacople entre adopción y sentimiento en Ethereum
Las razones tienen que ver con su desempeño:
- Ethereum quedó rezagado frente al avance de Bitcoin en este ciclo
- Varias altcoins y memecoins mostraron subas más agresivas
- Las expectativas del mercado sobre ETH no se están cumpliendo en el corto plazo
No obstante, la actividad en la red sigue firme. Usuarios que necesitan ETH para operar dentro del ecosistema siguen moviendo fondos, haciendo staking o interactuando con aplicaciones, más allá del precio.
El crecimiento de monederos es un dato que llama la atención, pero hay que leerlo con cuidado. Más monederos no significa automáticamente suba de precio.
Ethereum puede seguir sumando usuarios sin que eso se traduzca en una mejora de la cotización, sobre todo si la actividad se concentra en operaciones de bajo monto o en stablecoins que no generan una demanda directa del activo.
También puede inflarse por movimientos chicos o por direcciones viejas que vuelven a activarse. Aun así, este salto da señales de más uso real de la red.