Luego de vender todos sus HYPE y NEAR, Arthur Hayes, cofundador de BitMEX y una de las voces más influyentes del ecosistema cripto, confirmó la liquidación total de su posición en Zcash (ZEC).
Esta venta masiva de sus tokens se llevó a cabo en un momento clave y fue luego de que se revelase una vulnerabilidad crítica en Orchard, el principal sistema de transacciones privadas de la red.
La decisión marcó el fin de su denominada "Santísima Trinidad", una cartera de alta convicción integrada también por los token de HYPE, de Hyperliquid, y NEAR Protocol.
El anuncio provocó una fuerte reacción del mercado y profundizó la caída de ZEC, que llegó a perder cerca de la mitad de su valor en una sola jornada.
La controversia se originó tras la divulgación de un fallo descubierto por Taylor Hornby, investigador de Shielded Labs.
Según trascendió, la vulnerabilidad permitía, al menos en teoría, la creación de ZEC falsos dentro del entorno blindado Orchard.
Aunque no existe evidencia de que el error haya sido explotado, la arquitectura de privacidad de Zcash impidió verificar de manera concluyente si se produjeron emisiones indebidas durante el período afectado.
La importancia de Orchard
Orchard fue incorporado en mayo de 2022 mediante la actualización NU5 y representó una evolución tecnológica clave para Zcash.
Basado en pruebas criptográficas zk-SNARK y el sistema Halo 2, fue diseñado para ofrecer transacciones completamente privadas sin necesidad de configuraciones de confianza previas.
Sin embargo, el error detectado el pasado 29 de mayo permaneció oculto durante casi cuatro años y la falla se originó en una restricción insuficiente dentro del sistema de validación criptográfica, lo que permitía que ciertas entradas especialmente diseñadas eludieran los controles del circuito.
Hornby identificó el problema mediante técnicas de verificación formal asistidas por inteligencia artificial, utilizando entre otras herramientas el modelo Claude Opus 4.8 de Anthropic.
La vulnerabilidad fue corregida mediante un hard fork de emergencia ejecutado el 3 de junio pasado, aunque el daño a la confianza ya están rotos.
La imposibilidad de demostrar criptográficamente que nunca se acuñaron monedas falsas golpeó uno de los pilares fundamentales de Zcash, la certeza matemática sobre la integridad de su suministro.
En ese contexto, Hayes decidió salir por completo de su posición y en un mensaje publicado en X, sostuvo que, aunque considera "extremadamente improbable" que se haya producido una acuñación fraudulenta, no puede demostrarse formalmente que haya sido imposible.
"La privacidad frente a la IA, los gobiernos y las grandes tecnológicas exige perfección, no mera improbabilidad", afirmó.
No obstante, también dejó abierta la puerta a regresar al activo si futuras evidencias refuerzan la confianza en el proyecto; "la privacidad es invaluable y no tengo problema en admitir un error y recomprar mucho más caro", concluyó.