Bitcoin (BTC) toca los u$s62.922, su cotización más baja desde comienzos de año, después de un desplome que en pocas sesiones lo alejó 46% del máximo histórico de u$s126.200 alcanzado en octubre de 2025.
El detonante inmediato fue la venta de apenas 32 BTC por parte de Strategy el pasado 1 de junio, una operación de u$s2,5 millones para financiar dividendos de sus acciones preferentes.
La cifra es microscópica frente a las 843.706 unidades que posee la empresa, pero el daño fue simbólico.
Durante años, Michael Saylor predicó "nunca vendas" y esa convicción sostuvo parte del precio. Ahora, esa narrativa envejeció mal.
El resultado se ve en los números de Strategy. La firma acumula una pérdida no realizada de u$s10.220 millones (la mayor en su historia desde que comenzó a acumular BTC en 2020), con su inversión total posicionada un 16% por debajo del precio de compra promedio de u$s75.705 por unidad.
Sus acciones en bolsa cotizan a u$s130, un 75% por debajo del máximo histórico de u$s541 del 18 de noviembre de 2024.
Por qué algunos dan por muerto a Bitcoin
El mercado de derivados amplificó el golpe. Más de u$s617 millones en posiciones largas fueron liquidadas, con el movimiento volátil generando más de u$s737 millones en liquidaciones totales de BTC en 24 horas.
Con todo esto sobre la mesa, sería hasta lógico que alguien pretenda dar por muerto al rey cripto.
Pero no tan rápido, la historia de Bitcoin tiene antecedentes tanto o más graves que la crisis que por estos días atraviesa la criptomoneda más importante del mundo.
Quienes hoy señalan los u$s60.000 como posible abismo deberían revisar lo que pasó en junio de 2011. Bitcoin subía hasta u$s32 en junio de ese año (su primer pico importante) y en cuestión de días se desplomó hasta u$s0,01, perdiendo 99% de su valor.
El detonante fue el hackeo a Mt. Gox, el exchange japonés que concentraba la mayor parte del trading de BTC en ese momento.
La exchange perdió 850.000 BTC a raíz de una brecha de seguridad, lo que generó pánico generalizado sobre la viabilidad del activo.
Cómo fue la recuperación de BTC
Sin embargo, la recuperación llegó y, meses después de tocar fondo en u$s2, el precio comenzó a subir y Bitcoin tardó 20 meses en volver a probar su máximo anterior de u$s32, superándolo con creces en febrero de 2013.
La segunda gran declaración de muerte llegó después del eufórico 2017. Bitcoin alcanzó un máximo histórico de casi u$s20.000 en diciembre de 2017. Lo que siguió fue demoledor y lo bautizamos el "invierno cripto" de 2018. Ese período se extendió durante todo el año, golpeado por la presión regulatoria, hacks masivos y un debilitamiento del sentimiento institucional.
BTC llegó a caer por debajo de u$s3.200 a finales de 2018, una pérdida del 84% desde el pico.
Tardó 36 meses en volver a superar los u$s20.000 (lo logró en diciembre de 2020), pero quienes mantuvieron sus posiciones vieron a Bitcoin cotizar por encima de u$s60.000 apenas cuatro meses después.
El tercer entierro masivo fue el más dramático en tiempo real. El 12 de marzo de 2020, Bitcoin cayó más de un 50% en un solo día, pasando de u$s7.960 a u$s4.830 y tocando fondo en u$s3.860 al día siguiente. El pánico fue absoluto, con análisis que proyectaban una caída hacia u$s1.000.
Cuatro años más tarde, Bitcoin cotizaba por encima de u$s70.000. La recuperación no fue lenta: impulsada por los estímulos fiscales globales, Bitcoin pasó de menos de u$s5.000 en marzo de 2020 a más de u$s64.000 en abril de 2021, un avance del 1.700% en 13 meses.
La media móvil de 200 semanas como faro técnico
En el contexto actual, el análisis técnico apunta a un nivel que ya funcionó como piso en todas las crisis anteriores.
"La media móvil simple de 200 semanas se ubica en torno a u$s61.800, y Bitcoin acaba de rebotar desde exactamente esa zona tras tocar u$s61.300 el jueves", recuerda a iProUP la analista financiera Lucía Ferrer. Desde 2011, este indicador técnico actuó como soporte clave en cada caída importante.
"Desde 2011, Bitcoin soportó más de 20 retracciones que superan el 40%", recuerda el trader Manuel Márquez.
Las caídas en el rango del 35% al 50% usualmente enfriaron los rallys sobrecalentados sin descarrilar permanentemente las tendencias alcistas de largo plazo.
"En situaciones donde no hubo un colapso sistémico más amplio, Bitcoin reclamó típicamente sus máximos anteriores en aproximadamente 14 meses", precisa Márquez. El rebote del 5,52% desde mínimos (que llevó el precio de vuelta a u$s64.690) coincidió con informes de un alto el fuego entre Israel y Líbano, lo que sugiere que parte de la presión bajista tiene raíces geopolíticas, no estructurales.
Pasando en limpio, Bitcoin lleva dieciséis años siendo declarado muerto. Cada vez que el mercado firmó el acta de defunción, lo que siguió fue el ciclo alcista más violento de su historia. Eso no garantiza que este capítulo termine igual, los riesgos geopolíticos, los ETF en salida y la traición simbólica de Saylor son variables nuevas. Pero quien lea los obituarios de hoy sin conocer los anteriores, está tomando una decisión sin la mitad de los datos.