Cardano (ADA) cayó a su nivel más bajo en más de cinco años, al perforar los u$s0,20, mientras Charles Hoskinson advirtió que el ecosistema enfrenta una "ola de fracasos" tras el cierre de TapTools y la cancelación de la cumbre anual.
La capitalización de ADA se desplomó a apenas u$s7.700 millones, muy lejos de los u$s91.600 millones que llegó a valer en 2021.
Cardano enfrenta su peor crisis en años y su creador anticipa una ola de fracasos
El token ADA retrocedió por debajo de los u$s0,20, su nivel más bajo desde enero de 2021; acumula así una caída cercana al 70% en los últimos doce meses.
La presión bajista se intensificó con el retroceso general del mercado cripto: Bitcoin cayó por debajo de los u$s63.000, arrastrando también a Ethereum, BNB y XRP. En este clima, Cardano perdió más de un 93% de su valor desde el máximo histórico de u$s3,09 alcanzado en 2021.
La caída no responde solo al contexto de mercado. El cierre de TapTools, la principal plataforma de análisis on-chain de Cardano, fue interpretado como un síntoma de la falta de actividad y financiamiento en la red.
TapTools funcionaba como un "Bloomberg" para Cardano, permitiendo monitorear transacciones y direcciones activas.
Su desaparición dejó a la comunidad sin una herramienta clave de referencia. A esto se sumó la cancelación de la cumbre de Cardano 2026 en Singapur, luego de que la comunidad votara en contra de destinar u$s2 millones a su organización.
En medio de este panorama, Charles Hoskinson, fundador de Cardano, advirtió que se aproxima una "ola de fracasos" en el ecosistema y anunció que se tomará un descanso tras los últimos reveses.
Sus declaraciones fueron interpretadas como un signo de agotamiento y preocupación por la sostenibilidad de los proyectos que operan sobre la red. El mercado reaccionó con un retroceso adicional de casi 10% en ADA tras conocerse sus comentarios.
Otro factor que agrava la situación es la alta concentración de ADA en manos de grandes poseedores: el 67% del suministro está en carteras con al menos un millón de tokens.
Esta distribución genera vulnerabilidad frente a movimientos bruscos de precio y limita la resistencia en escenarios de caída. La falta de diversificación en la base de usuarios activos refuerza la percepción de fragilidad en el ecosistema.