Las acciones argentinas recuperaron protagonismo entre los inversores internacionales. El flujo de fondos hacia activos locales volvió a acelerarse durante los últimos meses.
Uno de los factores que impulsa esa vuelta es la posibilidad de que MSCI mejore la categoría del país en sus índices. Entre quienes volvieron a apostar por activos argentinos figuran inversores de trayectoria como Stanley Druckenmiller.
La definición podría llegar este mes, cuando MSCI realice una nueva revisión de mercados. Hoy Argentina se encuentra en la categoría "standalone", una clasificación que la mantiene fuera de los principales índices que siguen los fondos internacionales.
Un eventual ascenso a mercado "frontera" o incluso "emergente" podría abrir la puerta a importantes flujos de capital hacia las acciones locales.
Esa expectativa ya comenzó a reflejarse en los números. El ETF Global X MSCI Argentina, uno de los vehículos más utilizados por los inversores extranjeros para acceder al mercado local, acumuló ingresos cercanos a los u$s500 millones desde el primer año completo de gestión de Javier Milei.
Dentro de esa tendencia, el fondo recibió aportes por u$s63 millones en lo que va de 2026. El movimiento ayuda a compensar parte de los u$s192 millones que habían salido previamente en medio de la incertidumbre política vinculada al proceso electoral, indicó Bloomberg.
El regreso de Druckenmiller y los gigantes financieros
Uno de los movimientos más destacados fue el de Duquesne Family Office, la firma de Stanley Druckenmiller. Según los registros regulatorios del primer trimestre, el fondo compró acciones de YPF por u$s128 millones.
La apuesta no es casual: la petrolera estatal atraviesa uno de sus mejores momentos bursátiles de las últimas dos décadas, impulsada por el crecimiento de la producción de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta.
Además de YPF, Druckenmiller amplió sus posiciones en Vista Energy y en el ETF que replica acciones argentinas.
El inversor estadounidense ya había mostrado interés por el mercado local en 2024, cuando compró las principales acciones argentinas que cotizan en Estados Unidos luego de escuchar a Milei durante el Foro Económico Mundial de Davos.
Sin embargo, redujo parte de su exposición antes de las elecciones legislativas y volvió a incrementar sus apuestas tras la victoria del oficialismo.
Además, durante el primer trimestre también se registraron compras de activos argentinos por parte de grandes bancos internacionales:
- Morgan Stanley adquirió activos argentinos
- UBS incrementó su exposición al mercado local
- Goldman Sachs sumó posiciones en Argentina
- JPMorgan tomó posiciones en Vista Energy
- Citigroup incorporó acciones de Grupo Financiero Galicia
El optimismo también se refleja en la Bolsa. Medido en dólares, el S&P Merval subió cerca de 10% en mayo y acumula un avance del 54% desde la victoria electoral del oficialismo en octubre.
Sin embargo, los analistas señalan que el entusiasmo se concentra principalmente en las acciones, sobre todo en energía. Empresas como YPF, Vista Energy y Pampa Energía aparecen entre las favoritas de los inversores, mientras que los bonos soberanos muestran un desempeño mucho más moderado.
Además de la expectativa por MSCI, el mercado encuentra otros motivos para mirar a Argentina: la recuperación de las reservas, un tipo de cambio relativamente estable y el impulso de proyectos energéticos y mineros.
Según Morgan Stanley, si el país logra ascender a la categoría de mercado emergente, las acciones locales podrían captar alrededor de u$s5.000 millones en nuevos fondos.